Sr. Pera miércoles, 16 de marzo de 2011

Muchas veces nos ha pasado, que algún conocido quiere comprar un coche usado o de ocasión, y nos pide que le acompañemos a verlo y comprobar algunas cosillas. Pero no siempre sabemos qué tenemos que mirar y por dónde. En nuestra experiencia comprando y vendiendo cacharros ruinosos, vamos a hacer un rápido repaso a todo lo importante.


Lo primero es informarse sobre el modelo concreto que vamos a probar, y sacar toda la información que podamos de internet, amigos, usuarios, etc. Cada modelo suele cojear siempre del mismo pie. Unos rompen casquillos de biela, otros doblan culatas, y aquellos tienden a romper cajas de cambios. Si nos informamos antes, podremos preguntar al dueño si ha tenido problemas con tal pieza, si la ha cambiado ya o nos va a tocar a nosotros...

A parte de las particularidades de cada coche, hay unas pautas a seguir en cualquier coche usado o de segunda mano que estemos pensando en comprar:


Para empezar, es bueno provocar que el coche venga caliente: Horas centrales del día si es posible, y en un sitio que no sea la casa del vendedor, para que al menos recorra unos 10 ó 15 Km. Por eso es importante intentar aparecer en el punto de encuentro antes que el vendedor, para ver el coche llegar calentito, y no dejar tiempo a que se enfríe. La mayoría de problemas de culata afloran en estas condiciones, así que nos ahorramos un disgusto si lo hacemos así y vemos que la temperatura del motor es correcta, que el agua no suena, etc.


Abrir el capot para ver el vano motor y componentes mecánicos sólo nos sirve si alguien que venga con nosotros sabe de mecánica. De lo contrario, una avería camuflada nos la vamos a comer con patatas, y en cambio daremos importancia a síntomas que no son preocupantes. Pero sí podemos observar: Que el motor no fuga aceite de forma importante en ningún punto, y ojo, que las piezas del morro (incluidos faros, soportes, radiador, manguitos, etc.) no tienen marcas de pintura amarilla de los desguaces. De ser así, es muy probable que el coche haya tenido un golpe frontal y se haya reparado con piezas de desguace. Comprobar en un coche de segunda mano estas cosas es vital para que no nos engañen con un problema gordo, si bien que lleve un par de piezas de desguace no quiere decir nada malo (un alternador, unos manguitos, y demás).

(Los desguaces marcan sus piezas con pintura, normalmente amarilla, como en la foto)

Las puertas deben abrir y cerrar bien, a la primera. Si hay descuadres, o vemos alguna pieza de la carrocería desplazada (por ejemplo, una aleta queda muy cerca de la puerta y un poco separada del capot), puede ser también síntoma de tener golpes. Observar que la pintura sea homogénea y con el mismo brillo en toda la carrocería es también un clásico para detectar que no se ha pintado una parte golpeada.

Todavía en parado, con el motor en marcha, el ralentí debe ser completamente estable. Si la temperatura del motor es correcta el ralentí no debe salirse del margen de 600 a 800 rpm. Puede subir o bajar un poco al mover el volante, accionar el A/A, etc. Pero nada más. Al acelerar en vacío a medio gas, las revoluciones deben subir y bajar con suavidad, y volver al ralentí donde debe estar. Si la aguja de las revoluciones o del velocímetro se mueve a trompicones, es un síntoma típico de que el cuadro ha sido manipulado, y no debemos fiarnos de los Km que nos digan. Encontrar un cuadro de mandos del mismo coche pero con menos kilómetros en un desguace no es nada complicado, así que ojito...


Cuando aceleremos en vacío, podemos observar el humo que sale por el escape. Si huele a aceite quemado, con un tono azulado, mal asunto: coche que quema aceite, como mínimo necesita 700 euros de abrir culata y cambiar retenes, o segmentos, o ambas cosas. De esos problemas es mejor huir como de la peste.

El embrague en un coche de segunda mano tiene truco: Si anda un poco suelto se puede tensar para que parezca que va perfecto, pero un desgaste notable del disco se nota al acelerar con una marcha metida, pues al principio vemos cómo suben un poco las revoluciones del motor sin que produzcan "avance" o "tirón" en el coche.

Empezamos la marcha: Por supuesto sin música, y atentos a los ruidos de la mecánica. El coche no debe dar tirones, y menos si es turbo (fugas). El diferencial o las transmisiones en general no deben sonar en rodamiento, ni silbar, ni nada. Las marchas deben entrar todas a la primera con el coche andando (excepto 1ª y marcha atrás, lógicamente...)


También miraremos que el coche no se desvía para un lado si soltamos un momento el volante. Puede ser una tontería como un inflado incorrecto de las ruedas, o un paralelo mal hecho (con 70 euros se soluciona), pero también puede ser que haya daños en los ejes o que el coche esté descuadrado... y eso ya es algo bastante más complicado.

Intentemos dar un paseo largo y variado. Algunos defectos salen sólo rodando despacio, otros si vamos rápido. Unos afloran en altas y otros en bajas. Siempre controlaremos la temperatura del motor para ver que no sube más de lo normal y que la culata está correcta. Ya que estamos en marcha, ¿el aire acondicionado funciona? ¿Enfría bien? Si no es así y te dicen que es sólo la carga, ok fenomenal, pero que el vendedor se comprometa a cargarlo (a nuestra costa si es necesario) antes de firmar nada, porque a lo mejor es el compresor y la broma ya no son 40 euros, sino 500.

(Algunos coches marcan su territorio en el garaje. No los queremos.)

Muy bien, ya hemos vuelto. Ahora dejamos el motor funcionando y lo volvemos a observar a ver si fuga, si suena algo raro, etc. Cuando haya enfriado, apagamos, esperamos y vemos a ver si gotea algo por debajo. No hay que alarmarse si vemos gotas de agua del aire acondicionado, muchos coches condensan por ahí y tiran gotas. Pero si esas gotas vienen del sistema de refrigeración del motor, es otra historia muy diferente...

Y poco más. Cada uno tiene sus mil trucos y sus manías. Lo importante es que el coche esté bien, que el vendedor sea buena persona, y que el coche que probemos nos guste en su tacto y su manera de ser llevado. Y ahora... ¡¡A negociar el precio!!

5 comentarios:

Sr. Pera dijo...

Tuvimos un problema informático que borró la anterior entrada sobre este tema, y hemos tenido que escribirla de nuevo otra vez...
Si se os ocurre algún truco que utilicéis, no dejéis de compartirlo con los demás!

joan dijo...

Se os olvida una muy importante: la corrosión. Mirar que el coche no tenga podridos de chapa, sobre todo los que vivimos en zonas costeras, donde la humedad y la sal aceleran la corrosión.

Sr. Pera dijo...

Bien cierto, gracias Joan!!

Sr. Melocotón dijo...

A mi me sirvio para comprar el coche de mi novia consultar foros del modelo, en este caso Ibiza, mucha gente me ayudo y me dio referencias sobre los modelos con mas problemas, los que han salido redondos... Ademas pasandote por la zona de averias o asi que cualquier foro acostumbra a tener ves los fallos mas habituales.

Eso si, todo lo que se dice en los foros no es verdad, hay que saber pasar un filtro pasión/lógica.

Sr. Pera dijo...

Exacto, por eso comentamos al principio que hay que buscar en internet los fallos tipicos de cada modelo. Los foros hay que leerlos con espiritu crítico, y sabiendo que normalmente nos movemos en terreno de fanáticos. Si vamos con tiento, sacaremos muchas cosas buenas para guardar.

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