Sr. Pera martes, 22 de febrero de 2011

Después de hablar del aftermarket en sus distintas vertientes (Racing, JDM, German), nos quedamos con ganas de hablar de las personalidades y tradiciones de cada país en lo que a coches se refiere, y es que podemos englobar a los fabricantes de coches en 6 grandes naciones, cada una con su estilo, con su tradición, su herencia y su sabor inimitable. Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Japón y EE.UU. Vamos a hablar de ellas de forma muy resumida.


En primer lugar, queremos prestar atención a la larga tradición italiana de hacer coches deportivos apasionantes. ¿Un rasgo que defina al estilo italiano por excelencia? Belleza, en todos los sentidos: Diseño exterior (monopolizan las casas de diseño que trabajan para el resto de marcas, como son Bertone, Italdesign, Pininfarina, Giugiaro...), diseño interior elegante y original, sonido apasionante en sus motores... Es una completa belleza y romanticismo en todas sus creaciones.
Todos conocemos las tremendas marcas de ayer y hoy que han hecho los deportivos más exóticos de la historia: Ferrari, Lamborghini, Bugatti, Maserati, De Tomaso... pero nos queremos centrar un poco más en marcas de nuestro tamaño, al alcance de todos, y por eso, dejando a un lado a Fiat como constructor generalista para el pueblo, Lancia y Alfa Romeo son las que más modelos deportivos gloriosos nos han dejado.

(absolutamente seductor, así es el interior del Alfa Romeo GTV)

Los clásicos italianos tienen una personalidad única. Las lecturas de sus relojes estaban en italiano, y las denominaciones también rezuman el espíritu de sus carreteras mediterráneas.
Como curiosidad, Enzo Ferrari bautizó de forma despectiva a los equipos menores (privados) con el nombre de "garagisti" (traducido sería como "mecánicos", gente llana sin infraestructura), y los Garagisti desde entonces lucen su apodo con orgullo preparando sus Alfas con motores V6 de doble carburación, o sus Lancias con enormes turbos. Otro nombre típico son los "Alfisti", los aficionados de Alfa Romeo. Alfa levanta pasiones desde hace décadas, y es que es típica marca que engancha. Si eres capaz de lidiar con las infinitas averías mecánicas de todo tipo que producen, te regalarán un mundo de sensaciones inigualables. Por desgracia Alfa dejó de hacer deportivos de tracción trasera al morir el GTV6 y nacer el GTV de los 90. Una pena para el mundo de los alifsti y garaisti de todo el mundo.

(Aunque lo barato sale caro, disfrutar de un Alfa 75, al más puro estilo italiano, es irresistible)

¿Quieres hacerte con un deportivo italiano 100% auténtico? Aprovecha los precios que tienen ahora los Alfa 75. Tienen tracción trasera, caja de cambios transaxle (en el eje trasero), y potencias respetables. Puedes elegir los primeros modelos carburados, o los más modernos de inyección, ambos dan problemas y satisfacciones a partes iguales. Pero ojito con los diferenciales traseros: Al llevar los frenos en el centro del eje en lugar de en los bujes, producen el calentamiento de los diferenciales y su aceite pierde propiedades rápidamente (el escape que pasa al lado tampoco ayuda). Nuestra opción sería el 2.0 Twin Spark, potente pero comedido en sus consumos y mantenimiento para diario (peligro por la inyección delicada, que suele desajustarse bastante), por unos 2.000 euros. Para los auténticos tifosi podemos sugerir sus versiones V6, sin duda más caras y gastonas, pero el sonido de un V6 italiano "pata negra" no tiene igual, es como ir a la Ópera de Viena en Año Nuevo, pero cada día en tu coche yendo al trabajo.

En el parque móvil de FW la representación italiana corre a cargo de un Lacia Beta 2.0 por restaurar...


Si cruzamos los Alpes y nos dirigimos a Francia, encontramos otro mundo completamente distinto. Sin duda no tienen el reconocimiento y la tradición de sus vecinos italianos o británicos, pero los coches franceses nos pueden dar tremendas satisfacciones. Han tenido deportivos de altos vuelos de la mano del ya extinto Alpine, con motores traseros, que terminaron por ser V6 Turbo muy decentes. Pero la cosa no funcionaba, y la fabricación de coches decentes en Francia quedó reducida a un estilo muy concreto: El de los coches pequeños tipo Rallye con los que surcar las montañas a velocidades insanas.


Francia tiene una gloriosa tradición en rallyes (Jean Ragnotti, conocido por todos, y para los que no tengan el gusto, que lo busquen en Youtube ya). Y por eso, probablemente los mejores pepinillos GTi de la historia sigan siendo franceses. Es difícil hacer frente en la montaña a las viejas glorias galas bien afinadas: Citroen AX GTi, Peugeot 205 Rallye (y GTi), Saxo VTS 16v, Clio Williams, Clio Sport (en todas sus fases), y otros tantos. Además el mercado de piezas para convertir tu utilitario en un misil es infinito. Lo puedes intentar con tu Honda Civic, o con tu estupendo Golf GTi, pero las posibilidades de aguantar el ritmo a un buen piloto en un buen Saxo VTS 16V son nulas, lo hemos visto cientos de veces, en la carretera y en los circuitos.
Por desgracia sus cotizaciones son MUY elevadas, todo coche francés interesante es caro, y con motivo. Sus mecánicas suelen ser fiables, y sus opciones muy variadas. Además, la mayoría han sido propiedad de gente con el pié pesado, y suelen estar bastante "tostaditos"...

Ya sabéis que nuestros elegidos para formar parte del parque móvil de FW son el Clio Sport y el Peugeot 106 Rallye del Sr. Coco...


Tiempo ahora para hablar del elitismo: Los Ingleses siguen diciendo que en Europa conducimos por el lado incorrecto... y en cierto modo tienen razón. Es junto con Italia, el otro gran histórico de las carreras y los deportivos, y por desgracia tambien anda de capa caída hoy en día (MG y Rover en manos chinas, Triumph ya no hace coches, Austin Healey tampoco, y el Mini se ha convertido en un caprichito caro con motores Chrysler (modelo anterior) o Peugeot-Citroen (modelo nuevo).

(La dura vida del Lord Inglés)

Los deportivos ingleses se caracterizan siempre por la elegancia (excepto TVR, que hace naves espaciales). Si color por excelencia del deportivo italiano es el rojo, para todo buen súbdito británico, el color de su coche será el Brisith Racing Green, todos los fabricantes ingleses lo tienen en su gama con el mismo nombre: Mini, Jaguar, Aston Martin, MG, Rover, TVR, Caterham, Bentley... Y por dentro la elegancia continúa, con materiales nobles, diseño siempre clásico y formal, y madera donde sea posible.

Por desgracia las mecánicas inglesas tampoco se caracterizan por su fiabilidad, y es curioso que en muchos casos recurran a montar motores de otros fabricantes más fiables (Lotus monta motores Toyota, Caterham usa motores Ford Zetec, y Rover antaño montaba motores de Honda). Aún así, lo bueno de los ingleses es que tienen muy claro el concepto de deportivo auténtico, y siempre que compremos uno, acertaremos con su puesta a punto y su configuración.


Lo que no se entiende, es la verdadera pasión que sienten los británicos por los descapotables, con ese maravilloso clima, que hace que llueva de lunes a jueves, y el fin de semana haya lluvias... pero lo cierto es que parece que el concepto de cabrio haya sido inventado por ellos: Todos los míticos han sido ingleses (MG B, Triumph Spitfire, Caterham y Lotus Seven...), y si no, adpotan el Miata como coche british por herencia (de hecho aunque es un coche japonés, se creó inspirado por el concepto de roadster inglés...)

Para recrear este espíritu FW recurrió a un par de Miatas NA 1.6 en nuestro parque móvil. El Sr. Coco tenía uno amarillo súper discretito, y el Sr. Pera uno rojo. Un Range Rover convertido a pick-up con una sierra radial también consta entre las joyitas destroyer de FW.


Tiempo ahora para volver al continente y acercarnos a la Alemania de las autobahn y las cordilleras de altos vuelos. Como ya hablamos de la filosofía aftermarket alemana, no vamos a extendernos. Sólo remarcaremos que sus puntos clave son la fiabilidad inquebrantable, los deportivos de talla media-grande, y un extraño amor por las berlinas y familiares con enormes motores. Opciones hay para todos los gustos, pero nosotros nos inclinamos por la compra de un buen Mercedes E190 o un Golf GTi Mk.II, que ahora están muy bajos de precio, son indestructibles, y siempre nos darán satisfacciones detrás del volante. El que quiera un BMW de hace unos años, que prepare un buen montón de euros, y busque piezas originales para "destunear" el que encuentre por menos de 6.000 euros...

(Audi RS2, medio Audi y medio Porsche. Para llevar a la familia de viaje en tiempo récord)

Para representar el espíritu sobrio pero netamente alemán de la colección, contamos con un magnífico BMW 635csi pendiente de restauración completa.


Ahora toca salir de Europa para visitar Japón. Una vez más, no vamos a repetir lo expuesto sobre el mundo JDM. Nos ceñimos a hacer un breve apunte: Pretenden luchar contra occidente con coches tremendamente efectivos (el Nissan GTR aún duele en Stuttgart y el Honda NSX todavía crea pesadillas a algunos habitantes de Maranello), pero con irregularidades. Por ejemplo, Lexus, la marca japonesa que quiere ser tan lujosa como Mercedes, consigue excelentes productos, pero por algún motivo siempre desmerece con calidades de algunos plásticos, o algunos elementos electrónicos que demuestran no ser tan correctos como en el caso alemán, pero no obstante su fiabilidad es más que conocida...

(El Civic Type-R EK9, sólo vendido en Japón. En su época era de los FWD más efectivos)

En el lado deportivo, hay para todos los gustos, hacen tremendos utilitarios tracción delantera, enormes monstruos de tracción integral o trasera, y alardean de tener un mercado de piezas para preparaciones, que permite crear casi cualquier bestialidad partiendo de cualquier base.

Sobre nuestra colección de coches del mundo, ya sabéis que somos buenos amantes de los deportivos japoneses, y por nuestras manos han pasado Nissan 200SX S13, S14, Sunny GTi-R, 100NX, 300ZX, Mitsubishi Colt, Mazda Miata, y algún que otro Honda. ¿Elegir sólo uno? Imposible.


Y por último, en las antípodas de Japón, visitamos los Estados Unidos de América, la tierra de los libres, las enormes llanuras, las carreras drag de aceleración, la Ruta 66, la NASCAR, Indianápolis, Laguna Seca, y Pikes Peak.

En USA sólo conocen una forma de hacer que un coche corra: Con cilindradas enormes. Para que un deportivo tenga 400cv ha de tener un V8 de 7.0 litros. El precio de la gasolina lo permite, y como la mayoría de sus carreteras son enormes rectas, no necesitan la agilidad de un coche ligero y bien equilibrado.

(El mítico "General Lee", Dodge Charger que salía en la serie Dukes Of Hazzard)

Por desgracia, para la mayoría de los aficionados a los deportivos, EE.UU. es un desastre, y sólo se salvan gloriosas excepciones como el Viper, algunos Corvettes y el Ford GT. En los casos más conocidos, como el Mustang, el Charger, el Camaro o el Firebird, se trata de motores enormes con poca potencia específica, que para colmo puelen resultar poco fiables. Sus chasis tienen una ingeniería de la edad de piedra, con las suspensiones delanteras muy por detras del motor, unos ejes traseros horribles y una puesta a punto siempre blanda para hacer el coche cómodo en viajes de 600 millas... Algunos clásicos americanos, y no tan clásicos, aún montan suspensiones de ballestas (obsoletas en Europa desde los años 70), frenos de tambor en las 4 ruedas (el famoso Mustang de primera serie no frenaba ni echando un ancla), y los míticos motores LS de los Corvette todavía hoy llevan los árboles de levas en la parte baja del bloque (el Seat 1430 de los años 60 ya llevaba doble arbol de levas en la culata), y 2 válvulas por cilindro...

(Igual que un bombardero: impresionante, pero gastón, pesado y torpe)

¿Cositas buenas? Sí, el sonido de sus motores V8, que parecen una legión de Harleys cabalgando, y la creación del motor LS del Corvette, que resulta de enorme fiabilidad y muy fácil de instalar en otros modelos europeos y japoneses. Es ligero (más de lo que la gente piensa), potente, y cabe hasta en el vano de un Miata. Pronto hablaremos de estas opciones sobre el motor LS en una apasionante entrada del Sr. Coco, experto en el tema. Por otra parte, el Viper siempre lo recordaremos como el deportivo con motor proveniente de un camión (8 litros de cilindrada), que era radical, duro, indomable, y que intentaba matar a su conductor a la salida de cada curva (y eso nos deleita, nos encanta, y nos inspira). Sumándose al apartado de las glorias, el Ford GT, a pesar de ser medio europeo en sus orígenes, es un revival del mítico Ford GT40 con una respuesta deportiva y genuinamente racing, a un precio relativamente asequible (para ser un supercar).

Por desgracia el cine yankee ha comido la cabeza a muchos, que piensan que un Muscle Car (Mustang, Charger, Camaro) es como un Ferrari embrutecido, cuando en realidad son coches que distan un mundo de tener carácter deportivo, no permiten ningún tipo de conducción medianamente técnica, y que son vulnerables a que cualquier deportivo intermedio europeo o japonés les pase por encima, con la mitad de motor, la mitad de potencia, la mitad de peso, la mitad de consumo y la mitad de problemas mecánicos.

En el parque móvil de FW, el Sr. Coco hace un tiempo tuvo un Mustang de los 70, del que no guarda un buen recuerdo.
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Como vemos, el mundo está lleno de coches interesantes, y cada nación tiene una tradición que obedece a sus necesidades y gustos. Los radicalismos en pro de una u otra corriente nunca son sanos, y lo realmente envidiable es saber apreciar las cosas buenas que tiene cada uno, a pesar de que a todos nos gustan más unos que otros. Cada cosa coche tiene una gracia especial en su momento, en su estilo y en su hábitat natural, así que disfrutemos de todos ellos mientras podamos.

8 comentarios:

xavi dijo...

Felicidades por poner en la cabecera ese Sierra Cosworth Rs, blanco, precioso, el coche de mis sueños. El articulo muy interesante, da que pensar.
En cuanto a las nacionalidades me quedo con los españoles (esos Ibiza, Leon Cupra), que va es coña.. solo he probado alemanes y franceses, cuando pruebe todos los países tal vez me decante por alguno o quizá como vosotros opine que todos tienen su encanto.

Sr. Pera dijo...

Gracias, nosotros tambien somos fans de los Cosworth, el Sr.Coco vendió su RS negro hace poco, con bastante lástima.
En cuanto a las naciones, nosotros sentimos predilección por los alemanes y los japos, por ser los más resistentes a nuestras perrerias, pero el encanto de los italianos y los ingleses es muy especial.

Fuentes dijo...

Yo siempre he sido de coches alemanes, pero los ingleses me parecen preciosos. Leyendo este articulo me han entrado ganas de mirar coches italianos. Seguid asi!!!!

M dijo...

GO BRITS GO!

juan147 dijo...

Mi padre siempre ha sido alfista, y yo lo estoy heredando, es algo muy especial. Me encantaria pillarme un 75 ts como el que decís, mi padre tuvo uno y era una pasada!

Sr. Pera dijo...

Jajaja veo que esto está levantando pasiones, me mola!!

Anónimo dijo...

Hola amigos quería recordaos que actualmente existe un modelo com ballestas, el suzuki swift 3
1.6 sport, equipa ballestas en el tren delantero, ya se que suena raro, y más para un coche japo, fabricado en alemania(Hannover, antiguas factorias de VW).

Sr. Pera dijo...

Gracias, la verdad es que desconocia ese dato, y es llamativo. Es una excepción a la regla, como el Eclipse, que lleva tren trasero con barra de torsión mientras el resto de mitsus llevaban independiente (incluso los más pequeños).

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