Sr. Coco martes, 3 de agosto de 2010

Aqui el Sr. Coco después de un largo periodo sin poder participar en FW por motivos de trabajo. Hoy el Sr. Pera me brinda la oportunidad de hablar de uno de mis temas preferidos en el mundo del automóvil: El Aftermarket en el mundo japonés, es decir el JDM.
(nota del Sr. Pera: "Lo cierto es que el Sr. Coco es un erudito en la materia, ha tenido numerosos deportivos japoneses, como son los Nissan 100NX, tres 200SX s14 y un S13, un 300ZX, un Sunny GTi-R, un Mazda MX5 NA... y no quería dejar pasar la ocasión de que él nos ilustrara en este apartado del macro-reportaje sobre el Aftermarket.)



JDM son las siglas de "Japanese Domestic Market", o mercado nacional japonés. Consiste en un extremismo de preparar coches japoneses con piezas exclusivamente japonesas. Otros mestizajes han derivado en el llamado USDM (con tendencias de la costa oeste de EE.UU.) y EDM (europeizado). En algunos casos talibanes, se llega a cambiar el volante al lado derecho para dejarlo completamente como si el coche viniera de japón, con el inmenso desembolso que conlleva una conversión tan importante y sus innumerables horas de trabajo.

En cuanto al apartado del aftermarket, tiene infinidad de posibilidades, desde piezas locales hechas a mano, y muchas veces a medida, hasta productores extranjeros de piezas de alto rendimiento, réplicas baratas de otro países asiáticos, o departamentos oficiales de las propias marcas destinados a la preparación de sus coches (Ralliart para Mitsubishi, Nismo para Nissan, Mugen para Honda, Mazdaspeed, etc). En le caso del real JDM nuestro deportivo japonés tendrá que llevar piezas de fabricantes japoneses, como HKS, Cusco, GReddy, Bride, Nismo, Tein, Advan, etc.


Sin embargo, este término ha caído en abusos, muchas veces causados por su atractiva estética pero prohibitivo precio. Hay muchas opiniones al respecto, pero a nuestro entender:

- Un coche japonés de estricta serie NO es JDM, incluso si lleva una Wakaba (distintivo que llevan los novatos a modo de la "L" de nuestra cultura, muy de moda en el mundillo Japo), pegatinas de marcas japonesas por todo el coche, como si pegaran la lista de la compra en la puerta del coche, y banderas kamikazes o imperiales en el techo.
- Un coche japonés con preparación aftermarket de marcas no japonesas NO es JDM (Koni, Bilstein, BBS, Sparco, Recaro, Sabelt, AP, etc, son marcas muy buenas, incluso mejores que muchas marcas japonesas, pero no entran en el club).
(nota del Sr. Pera: La única excepción a este punto son los volantes Nardi italianos. Por algún motivo en japón casi no fabrican volantes, y allí todo el mundo monta carísimos Nardis, desplazados en su mayoría, alguno incluso viene con la firma insertada de un conocido piloto de la D1 japonesa)
- Un coche japonés con algunas piezas japonesas, y otras asiáticas por ser más baratas, NO es JDM. Es comprensible que muchas piezas no tienen mayor complicación, y si son HKS o Cusco originales resultan carísimas, mientras que en Ebay encontramos réplicas baratas casi idénticas, peeeero, para ser JDM hay que ser muy talibán...
- Un coche japonés, relativamente parecido a la versión comercializada allí, con ciertas piezas japonesas auténticas, SI es JDM. Basta con llevar unas llantas Enkei, unos coilovers Tein y un escape HKS para tener un deportivo JDM digno, y no gastarse más de 4.000 euros.
- Un coche importado de Japón, con volante a la derecha (RHD) y algo de preparación hecha allí con sus piezas, SI es JDM.
(nota del Sr. Pera: El problema es que muchos de los grandes misiles japoneses, de serie vienen con piezas europeas. Los Evos, Skylines, etc. montan frenos Brembo, asientos Recaro, y suspensiones Bilstein entre otros. ¿Un Evo MR japonés traído de Osaka no es JDM? Un contrasentido como una casa fruto del absurdo de las modas y los extremismos.)


El problema es conocido: Seguir estas directrices, SIEMPRE va a resultar caro. Si te pones a sumar, un asequible deportivo japo como un Miata, un S14 o un 3000GT puede encarecerse 8.000 o 10.000 euros con mucha facilidad. Vil plata a parte, hay más problemas y dificultades a la vista:

- Si compramos directamente de Japón tenemos la barrera del idioma. Los japoneses hablan inglés, pero de entrada sus portales web están completamente en japonés, y los traductores de Google no nos sirven absolutamente de nada (haced la prueba).
- Si optamos por comprar a través de un importador en Europa, veremos que no sólo escasean, sino que cobran un importe de intermediación bastante alto.
- El tiempo de espera es alto, y los portes carísimos. Abundan los pedidos conjuntos en los foros de internet para compartir sablazos, pero ojo, si pedimos un kit de carrocería, un escape, unos asientos o una pieza de gran tamaño (no hablemos de un motor completo), podemos ir preparando casi el mismo importe de la pieza destinado al envío...
- La calidad de las piezas, aun siendo excelente, pocas veces compensa el pagar un sobreprecio desorbitado, pagando un 40% del precio en marca.
(nota del Sr. Pera: Es dificil justificar la compra de unas suspensiones Tein en lugar de montar unos Bilstein o KW. Es más difícil aún justificar la compra de unos asientos Bride si los comparamos con unos Recaro "pata negra", ambos son lo mejor que puede comprar el dinero, pero la diferencia de precio final es abrumadora, si bien Bride tiene en catálogo los Gias, un semibacket reclinable muy civilizado pero hecho en fibra, con todo lo bueno de un backet integral y la practicidad de un "semi" reclinable, que permite el uso del cinturón de seguridad sin necesidad de montar arneses, cosa que ningun otro fabricante ha lanzado aún...).

El balance final de Fuelwasters, como siempre, queda abierto. A nosotros nos parece que si lo que quieres es disfrutar de deportivo japo, no te compliques la cabeza con importaciones caras, y montes piezas inteligentes, con buena relación calidad precio, y en la medida de tus objetivos. ¿Son peores unos frenos AP Racing que unos Proyect-Mu japoneses? Indudablemente no. Lo que no puede ser es que muchos (muchos) aficionados paseen sus coches con piezas europeas, taiwanesas, chinas y japonesas, y digan que su S13 es muy JDM, porque es mentira. No hay que avergonzarse del mestizaje de piezas de tu coche, si son de calidad, disfrútalas.


Por otra parte, el JDM, si tienes tiempo y dinero en abundancia, es un estilo lleno de encanto, muy exclusivo, muy radical en su conducción (es lo que más acerca las piezas de competición a las calles, en lo que ellos denominan "Street Legal"), y lleno de posibilidades. Tener la oportunidad de ver un auténtico Evo preparado a lo JDM, o un NSX de Mugen, un S2000 de Spoon, un Nismo 270R, etc, son realmente espectaculares a vista, y difíciles de alcanzar en la pista. No resulta mala opción comprarse el coche de allí con la preparación hecha, en este caso sus precios son bastante interesantes, si obviamos la pega del volante a la derecha (pagar un parking o un peaje desde el asiento derecho no es gracioso). Pero que no os den gato por liebre, ojo, que también hay mucho supuesto "pepino" de cientos de caballos que resulta traer pocas modificaciones, o estar mal preparado, o con un excesivo uso en circuito... ¡Sinvergüenzas hay en todas partes!

Vosotros decidís.
Mr. Coco dixit.

Postdata: Como anexo a este artículo sobre el mundo del JDM y los coches japoneses, tuvimos el lujazo de entrevistar a Keiichi Tsuchiya, el Drift King, el gurú por excelencia de todo lo que hemos hablado desde hace más de 20 años... Y además descubrimos que es todo un personajazo...