Sr. Pera miércoles, 14 de julio de 2010

Como todos sabemos, cualquier amante de la velocidad que se precie, y que esté pensando en preparar su coche, recurrirá al mercado de piezas "aftermarket", es decir, marcas de piezas para tu coche, que no son recambios originales.


El mundo del aftermarket es complejísimo, mucha gente se dedica a vivir de ello, incluso como consultores que asesoran y "guían" el proceso de una preparación. Hay mil teorías, mil opiniones, mil modas y tendencias, y por supuesto, gustos para todo.

Existen varias tendencias o estilos marcados, con sus detractores y seguidores, que obedecen a marcas de moda, principios inviolables y hasta subculturas en lo estético. Tal vez las 2 más conocidas (en pleno auge) sean el German y el JDM. La primera, obedece al estilo alemán puro de preparar coches alemanes, principalmente VW y BMW. Se caracterizan por cambiar motores por algunos mayores, instalación de turbos, rebajar los coches y ensancharlos en lo posible. Triunfan las llantas ATS y BBS de estilo retro, y muestran especial orgullo en preparar los modelos clásicos (Golf MK1, Scirocco, E30, E21, etc).

Las siglas JDM significan "Japanese Domestic Market", es decir, mercado local japonés. Se caracteriza por preparar coches japoneses con piezas exclusivamente japonesas (Tein, Bride, Advan, Cusco, Takata, etc.). Lo más característico es su tendencia a acercar la preparación al borde de la competición, pero para calle (el llamado "Street Legal") y con colores y acabados estridentes. Tambien reciben una enorme influencia del mundo del Drifting.


Pero fuera de estos extremismos, lo más razonable es preparar el coche con las piezas que mejor se adapten a nuestras necesidades, independientemente de su procedencia.

Y aqui nos asaltan todo tipo de dudas. Hay quien dice que lo barato sale caro, con bastante razón muchas veces. Pero en muchas otras ocasiones la pieza en sí no tiene ningun misterio, y nos cobran un 80% de marca en el precio. ¿Vale la pena gastarse un buen dinero en una pieza asequible de dudosa calidad? ¿Es mejor gastar el doble en otra de una marca de renombre? ¿Un mal original o una buena imitación?

Muchas cosas son de sentido común, y hay piezas de cuya calidad no depende casi nada, pero en otras sí que es importante tener una garantía de calidad, y determinadas marcas se pagan caras, pero compras confianza y experiencia en lo que hacen. No es lo mismo comprar una base para un asiento, que unas pinzas de freno... por eso hay quien defiende a ultranza la compra de primeras marcas, porque garantizan un "know-how" y una experiencia fabricando esos productos, que no se puede discutir su calidad.


Pero yo sí las discuto desde hace poco. Un amigo se compra unos arneses para su amado coche de tandas. Duda entre varias marcas, con precios dispares. Finalmente se anima por unos Sparco, de precio contenido y calidad aceptable. Cuando los instala, comprueba con asombro que en la etiqueta de su homologación, pone "Schroth", y en la del otro arnés, "Sabelt". Tenemos dos arneses Sparco, que llevan etiquetas de marcas premium mucho más caras, porque evidentemente salen de la misma fábrica asiática, con diferentes logos y colores. A este ejemplo quiero añadir mi volante de marca "X" imitando un OMP Corsica, en cuyas instrucciones y advertencias se lee que "OMP Racing no se responsabiliza del mal uso de sus piezas y componentes" en varias ocasiones...

En las siguientes entregas iremos tratando estos asuntos y muchos otros. No os aclararemos la cabeza para nada, pero sí tendréis una mejor visión de conjunto... jejejeje...