Sr. Pera miércoles, 18 de mayo de 2011

Sí, por fin, el deseado, el codiciado, el amado y odiado. Por nuestro segundo aniversario necesitábamos una prueba de altura, y la bestia negra del país nipón es un ejemplo perfecto para subir el nivel hasta límites... hmmm... ¿Absurdos?


En primer lugar, quiero pedir disculpas por las fotos. Dios me ha dado muchos dones por los que le estoy tremendamente agradecido, pero la capacidad para hacer fotos NO es una de ellas. Y como he tenido que desplazarme para hacer esta prueba, sin poder llevar fotógrafo, uno se las apaña como puede, y he preferido vivir las sensaciones de este coche desde dentro, que hacer bonitas fotos por fuera. Por eso la mayoría de las fotos las he tomado (o me las han tomado también) desde el interior del coche, y no hay casi imágenes del exterior. Pero si queréis imágenes de un Nissan GTR por fuera, siempre os quedará esto.

Se abre la puerta del garaje, y nos encontramos la salvajada que veis en la foto de arriba. Está ahí a oscuras, agazapado para atacar cuando menos te lo esperas. Su silueta llena de ángulos y músculos brilla con luces y sombras, nos arrancan el coche, y empieza un ronroneo amenazador. La bestia negra, el icono de la deportividad japonesa, y lo mejor que este país ha sido capaz de darnos sobre 4 ruedas nos espera para enseñarnos lo que sabe de hacer. Esto empieza a gustarme.

(GTR: Gives Total Respect)

Rodando con el GTR por la ciudad, todo es suavidad. No es el coche más cómodo del mundo, pero no da tirones, no tiene malos modos, y se mueve con facilidad entre el tráfico. Llevamos las suspensiones en modo Confort...

Javi, su dueño, nos empieza a explicar la complejidad de su display, lleno de relojes y controladores que nos muestran todos los parámetros imaginables. Desde el conocido marcador de fuerzas G, hasta la posición del volante, la presión del aceite de las transmisiones, o la eficiencia del consumo, el soplado de los turbos, y otros miles de aspectos a tener en cuenta. Podemos personalizar la pantalla con la información que queramos, con un sencillo sistema mitad táctil mitad con botones bien claros. Nos vamos calentando.

(Mirad el reloj que dice "Sobrealimentación". Sí! Marca casi 1 bar de soplado! Bieeeeeeen!!!)

El coche tiene temperatura (todas las temperaturas que es capaz de mostrar parecen óptimas) y salimos a terreno abierto. Y es cuando pisas a fondo el acelerador cuando un torrente de caballos y par te incrusta contra el asiento y todo empieza a pasar muy deprisa. ¿Cuánto? Mucho, una barbaridad. Estamos hablando de meterse en velocidades de cárcel en cuestión de segundos sin darnos cuenta. Y eso asusta. Nos intenta adelantar un pobre incauto, mientras bajamos dos marchas con las levas (reducciones INSTANTÁNEAS oiga). Cuando cree que nos alcanza pisamos fuerte, y no volvemos a saber más de dicho iluso. El Nissan GTR puede acelerar en marcha, y recuperar, con tanta facilidad, que parece que vas en un video en Pause, y repentinamente le dan al Play. Así de bestia es su motor. No es hablar por hablar.


Tiempo para probar el famoso y polémico Launch Control del GTR. En un principio el coche salía a más de 4.000 rpm produciendo un golpe tan repentino en las transmisiones, que las cajas de cambios se rompían. Nissan corrigió este problema, y ahora nuestra unidad sólo se pone a 2.400 rpm, y nosotros miramos con escepticismo. Es imposible salir rápido a 2.500 rpm, sin sacar provecho de su magistral tracción integral electrónica. Pero no. El coche empieza a avanzar con aparente calma, y tras medio segundo y unos metros traccionando bien, el Nissan empieza a empujar como un cohete. Y lo mejor es que el empuje no cesa en los cambios de marcha, que el coche va realizando con inmediatez sin dar respiro a nuestro cuello. Y si no tienes un poco de cabeza, y miras el marcador, te puedes meter en un lío muy serio.

La frenada, obra de Brembo, con frenos descomunales de 6 pistones delante y 4 pistones detrás, con discos flotantes y desmontables, hace que los más de 1.700 Kg de coche se detengan en un suspiro, y gracias a Dios mantienen todo bajo control. Las suspensiones Bilstein regulables electrónicamente no son incómodas, aunque hacen que el coche vaya durillo incluso en modo confort. Cuando accionas el modo "R" se pone MUY de circuitos, y a ciertas velocidades  en el magnífico estado de nuestras carreteras nacionales, puede resultar demasiado rebotona.

(Es sabido: Motor V6 a 90º, 3.7 litros, y dos turbos. 480 cv. Nissan ofrece sin costes y con garantía la actualización de 2011 hasta 530 cv a todos sus clientes de GTR)

Sumamos a esa maravilla de componentes un chasis perfectamente puesto a punto, un reparto de pesos perfecto, y unas ruedas tremendas, y el resultado es un coche, que siendo muy pesado, no da sensación de pesadez, sino de agilidad combinada con aplomo y estabilidad, que obedece, que siempre hace lo que quieras que haga, y te permite maniobras imposibles de "A ver si llego a adelantar a ese de allí lejos, frenar, girar, y salir por allí delante", y lo hace en un instante. ¡Absurdo!

Ahora veamos el coche en parado, y veamos el concepto que hemos entendido, al margen de impresiones personales, amores y odios particulares de cada persona con la que hablas.

Lo primero que llama la atención cuando examinas el coche al detalle, es que está bien acabado. Dicen que no, pero honestamente, está bien tapizado y ajustado. Hay quien lo mide con un Aston Martin DBS, y claro, el Nissan parece un Seat Málaga en comparación, pero honestamente, por ese precio, y viniendo de un fabricante japonés, el interior convence de sobra.


Si te fijas más a fondo, por arriba y por abajo (sí, me he tirado al suelo de la calle para mirarlo por abajo), te das cuenta de que los diseñadores de Nissan han hecho con la fibra de carbono justo lo contrario que las demás marcas: Ocultan la fibra de carbono donde se puede ver, y la enseñan donde no se puede ver. Ejemplo: El vano motor y el frontal del coche llevan cubiertas y molduras de carbono, pero pintadas o recubiertas para que no se vean (en algún caso ves una inscripción que reza "Carbon Ceramic Composite", pero no lo ves, y sabes a ciencia cierta que está ahí, comprobado). En cambio el suelo del coche, que no se ve JAMÁS, es un fondo plano entero de fibra de carbono. Yo personalmente no lo entiendo demasiado, pero lo importante (el aspecto funcional) existe, así que a otra cosa.

Y ahora la pregunta del millón, que todo el mundo se hace, y que es punto de orgullo para sus entusiastas y puntó de crítica para sus detractores: ¿El coche es divertido? Depende. Desde luego hay una cosa clara, si quieres emociones a flor de piel, reacciones nerviosas y sudar a raudales, cómprate un Cosworth, un Caterham o algo similar. El GTR no va de eso. El GTR va de eficacia absoluta. Esa eficacia, en un coche de casi 500cv y 1.700 Kg hace que no sea fácil llevarlo al límite, que nunca tenga un mal modo, una mala respuesta, y ese tipo de cosas que nos dibujan una sonrisa en la cara. El GTR va de analizar cada situación (lento, rápido, mojado, seco, bacheado, liso, etc.) y ser más eficaz y más rápido que nadie. Y para eso, el coche toma muchas decisiones y realiza muchas acciones sin contar contigo, y lógicamente eso resta diversión. Ahora bien, el factor más imponente de este coche es poder burlarte de cualquier deportivo de gran calibre con bastante facilidad y en circunstancias de todo tipo. Y si llueve, mejor. Y eso es divertido, sin duda.

(¿No impone respeto? Eso es porque no le oyes ronronear...)

En apenas unas horas desde que he vuelto, ya he tenido varias discusiones con amantes y detractores del GTR, y sólo saco una conclusión: El GTR es eficacia pura y bruta, sin tener en cuenta las sensaciones y la diversión gratuita, el cruzarse porque sí, y demás historias. Es un coche que hace lo que tú le ordenas con total precisión, como una espada katana en manos de un samurai. Y además lo hace con un componente práctico maravilloso, es suave, es cómodo, tiene un equipamiento excepcional, y 4 plazas aceptables (las traseras justitas, pero utilizables). Si quieres ir viviendo una emoción diaria de cruzadas, ruidos, y sensaciones a flor de piel, cómprate otro coche (preferiblemente viejo). Y el resto es cuestión de gustos. Y para quien quiera discutir su eficacia, no tiene más que enfrentarse con él en un circuito, o batir su tiempo de Nurburgring un día soleado. Los tiempos son los tiempos.

Y para terminar, sólo diré que yo no me lo compraría jamás, por la facilidad que tiene para hacer que acabes en la cárcel. Rodar con él por carretera hace que sin querer te metas en cifras que empiezan por 2 y hasta por 3. Y eso, a día de hoy, es jugarse bastante. Si vas a 110 kmh, la aguja va abajo (ver foto del cuadro), y te duermes. Y la sensación de aceleración es tan molona, que cuesta resistirse una barbaridad. Eso sí, la sensación que he vivido en el día de hoy, no la voy a olvidar en la vida.

9 comentarios:

xavi dijo...

Guau, habéis probado a "godzilla", la envidia me corroe...pero gracias por transmitir tan bien todas esas sensaciones.
Saludos.

Sr. M dijo...

Sin comentarios... simplemente felicidades por como os lo currais

joan dijo...

Madre mia! Un GTR! Cada día lo poneis mas dificil!

Sr. Pera dijo...

Gracias chicos. Ha sido gracias a mi amigo Montes y su amigo Javi, sin ellos esto no hubiera sido posible nunca. Seguimos intentando subir el listón, aunque ya se pone negra la cosa...

ELCULEBRAS dijo...

La verdad que subir mas el liston que esto lo teneis jodido y luego para que coño quereis probar un type R...jajajaja en fin esta genial la prueba la verdad que un coche asi es ideal para vivir en alemania por eso muchos alemaneiters los estan cambiando por sus porsche gt2...que este almenos tiene dos plazas mas y es traccion total.Ademas los precios que ya rondan de 2º mano son mas que seductores.... en alemania ya los tienes por 60mil €.....xD en fin dicho esto seguid asi que esto va a mejor.

Sr. Ensaimada dijo...

suertudo del orto!!!

Sr. Pera dijo...

Gracias!!
Culebras, ese Type-R no se me escapa!! No todo van a ser pepinos, ya me gustaría a mí tener acceso a coches similares regularmente, pero va a ser que no. Así que siendo fieles a nuestro estilo, seguiremos probando coches de ayer y hoy, que al margen de la potencia y las cifras, ofrezcan verdaderos potencial deportivo.

juan_blade89 dijo...

¿El fondo plano en fibra de carbono podría ser por la temperatura de los escapes?

Anónimo dijo...

no sé si hicísteis la prueba por la m607, pero si es así, a uno de los q adelantásteis follaos era yo... q cochazo... (ya sé q la prueba es vieja, pero como no tengo excesivo trabajo, estoy escarbando por la web para pasar el rato...)

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