Sr. Pera jueves, 10 de enero de 2013

Tras una visión romántica que dimos sobre nuestra relación con los deportivos italianos, hoy vamos a relatar algo parecido con nuestro gran amor: Los deportivos japoneses. Intentamos dar un punto de vista diferente sobre nuestra experiencia con diferentes tipos de coches japoneses míticos, tratando de mantener en todo momento la objetividad, contando lo bueno y lo malo, desmitificando cuando sea menester, y en definitiva, explicar por qué seguimos siendo fieles al Imperio del Sol Naciente.



Yo tengo algunos amigos japoneses. Son variopintos, cada uno es de una manera, y cada uno tiene su punto original. Y el hecho de conocerles (bueno, todo lo que se puede "conocer" en realidad a un japonés), unido a la experiencia que tenemos el Sr.Coco y yo, y nuestros amigos cercanos, me ha dado una idea un poco especial de lo que hay realmente detrás de un deportivo japonés.

Lo primero que vamos a intentar hacer es aproximarnos a una idea como punto de inicio: ¿Cómo entiende un japonés que debe ser un coche deportivo? Lo sé, me estoy metiendo en un huerto impresionante, los que sois amigos de la cultura japonesa lo sabéis mejor que nadie, esto es un patatal...

En realidad uno no tiene nunca claro lo que puede estar pensando un japonés cuando habla con él. Pero a base de interpretar sus acciones, sus reacciones y sus motivaciones uno se hace una idea bastante aproximada. Y lo primero que llama la atención de esta gente es que su principal defecto es su mayor virtud: Un orgullo desmedido. El deportivo japonés puede ser potente, fiable, equilibrado y repleto de tecnología punta, pero sobre todo, y lo más importante para ellos: Es japonés. Un deportivo occidental puede ser mejor en todo lo anterior, pero para ellos falla en lo más importante: No es japonés. Y no hablo de la simple nacionalidad, sino de mil detalles que hay detrás de ello, y aunque para nosotros pasen desapercibidos resultan cruciales para un nipón calcinado por las ruedas y la gasolina.


Porque para entender lo anterior debemos comprender lo que sigue a continuación, y viceversa: Por muy modernillo que vista el joven japonés medio, aunque tenga más tecnología en un reloj que nosotros en nuestros satélites militares, y lleve un estilo de vida muy progre, os aseguro que es capaz de cortarse una mano antes de traicionar los principios y los valores de sus antepasados. Aún recuerdo cenando con mis amigos Naoki y Makoto cómo cenábamos en mi casa, haciéndonos los guays y los moderniquis, y cuando se me ocurrió colocar un tenedor pinchado sobre un cuenco de arroz me miraban horrorizados y blancos del susto. Porque eso simboliza (y cito textualmente) que "estás matando a la comida, eso es malo, no se puede poner así". Y en ese momento casi se nos convierte la ropa de Zara en unos kimonos...

Un deportivo nipón es muy parecido: Un japonés entiende que hay una magia especial entre el hombre que "pilota" y la máquina que maneja, y aunque equipe todo tipo de tecnología puntera y acorde con los tiempos que corren (o que correrán), siempre está todo ello al servicio de la tradición. El coche que debe tener tracción integral, será tracción integral, porque tiene que serlo, y será la tracción integral más sideral que sean capaces de concebir. Y el que siempre ha funcionado con propulsión, seguirá moviendo las ruedas traseras. Y siempre que sea posible, haremos guiños estéticos y mecánicos a los modelos de generaciones anteriores. Porque la tradición es lo único que les queda para no perderse en una nube informática y terminar de soltar amarras con la realidad, aunque ello al final se traduzca en detalles como el del arroz, o el de "dar gracias" por la comida que van a recibir antes de ponerse a comer, o las infinitas deidades que tienen en cada sitio... Y eso, en muchos detalles de los deportivos japoneses de pura cepa, se nota.



Porque siempre sabes que entre los deportivos japoneses vas a encontrar coches pura sangre, y que tienes desde los típicos tracción integral  con turbo en su máximo esplendor, hasta deportivos clásicos de motor delantero y tracción trasera, o los típicos pepinillos vitaminados de tracción delantera y peso pluma. Además, siempre podemos encontrar motorizaciones con turbo a lo bestia, o apretadísimos atmosféricos de altos vuelos, casi siempre con una fiabilidad más que decente. Lo cual nos lleva al siguiente punto importante:

Otro rasgo diferenciador, y enormemente importante para la identidad de un coche japonés, es precisamente lo que más les asemeja a los alemanes: En todo lo que se propongan llegar lejos, ponen toda la carne en el asador hasta que lo consiguen. Si se proponen hacer un deportivo casi invencible, son capaces de crear un monstruo como el Nissan GTR, y no parar de actualizarlo cada año con más potencia con tal de vencer a los demás fabricantes europeos y los deportivos que vayan lanzando. Si se proponen hacer un coche tipo "rally", crean una saga como la del Impreza STI o la del Lancer Evolution. Y si alguien osa lanzar algo parecido, creamos versiones especiales potenciadas y vitaminadas hasta que haga falta, y con garantía oficial como el resto de modelos. Siempre intentan ir a lo máximo de cada segmento. Si quieren hacer un coche de lujo y confort, hacen una berlina que cuesta una fortuna para combatir a lo mejor de Mercedes y BMW, con una tecnología que ni el chófer ni el señor entenderán jamás, y con una pantalla multimedia más grande que la tele de su casa. Y si bien el resultado final de sus calidades siempre será objeto de discusión (yo siempre he sido más de Mercedes que de Lexus), no cabe duda de que el standard de lujo es elevadísimo en estas berlinas.


Hemos dicho que siempre que intentan lograr un fin, lo dan todo. Pero eso no significa que siempre lo consigan. Por supuesto cometen sus pequeñas cagaditas, sus grandes pifias, y sus patinazos épicos. Nosotros siempre andamos trasteando con coches japoneses de todo tipo, y por mucho que nos gusten, siempre estamos lamentando que si han hecho esto mal, que si siempre se rompe esta pieza de este tipo de motor, que si los casquillos de biela de los SR20DET se desintegran, que si los CA18DET se quedan sin aceite, que si a la caja de cambios del Sunny GTi-R se les suele romper alguna cosilla, y un largo etcétera. Aún recuerdo con rabia el día que un taxi me adelantó por la izquierda mientras hundía el pedal derecho de mi Miata hasta el corte, y comencé a maldecir al japonés que decidió hacer un coche deportivo mítico sin potencia ninguna; igual que el fatídico día que comprobé en ese mismo coche, que el caudalímetro de serie no lee caudal entre 6.000 y 7.500 rpm, y que sólo hace ruido. O cuando el Sr.Coco me llamó a la oficina meado de risa una mañana para decirme "El Nissan S13 que compré ayer me acaba de dejar tirado en la M-40, lo he abandonado en una cuneta, ven a buscarme anda".


Es cierto que generalmente los coches japoneses son un alarde de fiabilidad, y que entre las marcas más fiables del mundo (valoradas por los usuarios) siempre hay 4 marcas japonesas en los 5 primeros puestos. Pero si alguno se piensa que son indestructibles, que se vaya olvidando. Además, como no te mentalices de que todo buen japo tiene una buena cagadita, te vas a coger un berrinche. El que no peca de potencia escasa se queda corto de frenada, y si no, tiene un diseño de parabrisas que te achicharra el pecho por el sol, y si no, tiene un defecto en el maletero que hace que entre un ruidito de no se qué...


Y lo que siempre se les ha echado en cara: Los interiores de plástico. Aquí vamos a ser honestos, y vamos a decir que ni tanto ni tan calvo. Es verdad que los interiores de los coches japoneses tienen un montón de plástico por todas partes, pero también es cierto que se trata de plásticos de mucha más resistencia y calidad que los que suelen equipar los coches occidentales. A los Golf antiguos de nuestros amigos (incluido el Cabrio que tenemos forever en la nave) los interiores se les autodestruyen ante nuestros ojos, los plásticos están blandos y se van desprendiendo pieza a pieza. De los franceses que tenemos por allí con cierta edad, mejor ni hablamos. En cambio los plásticos famosos de los japos que tenemos, tras haber pasado por las peores manos del mundo (y con algunos de ellos sabemos muy bien lo que decimos), se mantienen correctos, en su sitio, y perfectamente operativos. Si alguno tiene un desperfecto es por maltrato o rotura, pero de autodestruirse, descascarillarse, o desgastarse, nada de nada! En este aspecto, sólo los podemos comparar a los Mercedes de más de 20 años que hemos trabajado: Con un mínimo cuidado, y tratando de no perforar los paneles con una espada, o machacar la guantera a martillazos, parece que no pasan los años por ellos.

Pero tras ver sus mayores defectos y defender el que siempre ha sido su punto de crítica, vamos a hablar también de uno de sus principales atractivos: La facilidad de potenciación.


Lo que realmente le gusta a un fuelwaster del mundo JDM, es la facilidad que encuentra para convertir cualquier deportivo japonés en una especie de misil con ruedas. Además, normalmente resulta mucho mucho más barato preparar un japo que preparar un coche occidental. Durante décadas los fabricantes japoneses se comprometían a no superar la potencia de 280 cv, y gracias a ello aprendieron a hacer maravillas con lo que tenían y poder plantar cara a la ofensiva extranjera que les superaba en caballería. De esta forma, y aunque no haya nunca pruebas de ello, resultaba llamativo cómo Nissan vendía un Skyline GTR con 280 cv clavados, y que el usuario quemado tardara bien poco en convertirlo en un aparato de 500 cv que sembraba el terror por donde pasaba. No hay tampoco pruebas de que el Toyota Supra fuera concebido para ser potenciado (y lo lógico es pensar que un ingeniero de Toyota no diseña un motor pensando en que luego va a venir detrás un energúmeno con un turbo como su cabeza...) pero cuanto más lo miras con detalle más te das cuenta de que es absurdamente resistente para un coche de 280 cv, que soporta 1.000 cv sin despeinarse, sin romper el bloque motor y sin retorcer el chasis (de ahí su peso, qué os creíais). O la facilidad que tiene uno para gastarse medio millón de euros en piezas para convertir un utilitario como un Civic EG6 en una especie de aparato de alta competición, con brazos regulables de aluminio, escapes de titanio, ITB's, admisiones de carbono, pistones de alta compresión, árboles de levas con cruces absurdos, frenos de 8 pistones, y todas las piezas de carrocería e interior en fibra de carbono...


Y creedme que esto del párrafo de arriba, se agradece enormemente si quieres correr de verdad y no eres multimillonario. Recuerdo a un amigo nuestro, que venía de gastarse varios miles de euros en ganarle unos pocos caballos a su M3 e36, el día que descubrió que con la mitad de dinero ponía un coche japonés en mucha más potencia y mucho más par, con la misma fiabilidad, y de regalo, menos peso. Ok, no tiene la magia inherente a un M3, pero os aseguro que cuando se trata de correr, la magia no cuenta. La magia está para otras cosas. Los kits de reconstrucción de motores son mucho más baratos, las piezas de aftermarket son infinitas y hay más variedad, y cuentas con la ayuda de miles de locos en todo el planeta que ya han intentado hacer una salvajada parecida a la tuya, y te pueden ayudar con los errores cometidos y las precauciones a considerar.


Por eso, al final, te encuentras con una amalgama variopinta de matices, tendencias, y contraposición de virtudes y defectos, todo ellos reunidos bajo la misma bandera. ¿Cómo se come eso? Pues desde nuestra experiencia y humilde opinión, la resta sale positiva, y las virtudes superan con creces los defectos. Es cierto que el motor del Nissan S14 da guerra, pero si consigues que funcione bien, y sabes lo que se puede tocar y lo que no, el festival de empuje, cruzadas, y desmanes llenos de temperamento compensan cualquier quebradero de cabeza. Cuando estiras un motor Honda por encima de las 8.000 rpm y lo dejas gritar de esa forma tan orquestal, todo cobra sentido. Sabes que tienen sus pegas, sabes que la competencia que vas a encontrar ahí fuera es tremenda, y sabes que nunca serán tan glamourosos como sus rivales alemanes o italianos, pero a cambio tienes la seguridad de que sólo pueden fallar las 4 cosas conocidas, sabes que si inviertes X euros en él vas a jugar en otra liga, y sabes que vas a encontrar miles de piezas para solucionar cualquier necesidad que surja. Haz la resta, comprueba que el resultado es positivo, y elige el tipo de deportivo japonés te gustaría tener hasta hacerte viejo, porque los hay para todos los gustos.

29 comentarios:

Sr Waz dijo...

Simplemente... otro imprescindible

http://i.imgur.com/1iMx4.gif

Juan G J dijo...

Muy buena entrada! ya esperaba algo así jejeje
Me encanta Citroen-Peugeot (soy el del facebook del ZX que subió la foto de la pegatina de FW) por que casi todo es "plug&play" como se suele decir... Pero más fácil es en los japos y sería un sueño hecho realidad poder estirar un EK con un B18 hasta las 9000rpm y escuchar esa sinfonía de motor...

(ahora abro youtube y me pongo los dientes largos xD)

un saludo fieras!

Sr. Lichi dijo...

Se me ha puesto la piel de Hen(g) cuando he leído el artículo. Sencillamente, impresionante.

Es de esa admiración por esa capacidad de comprimir tanta visión del mundo automovilístico "japo" en un sólo post que, encima, bien redactado no hace más que sacarte sonrisa tras otra y alguna que otra carcajada sin descuidar tampoco la seriedad.

Bravo!

Yo espero comenzar pronto, tengo un sunny gti a la vista (al fin!) y a ver si puedo quedar con el vendedor.

Un saludete!

Anónimo dijo...

Excelente entrada. Esencia pura jdm.

Anonimorl dijo...

Gran artículo

Anónimo dijo...

Y yo que soy medio japones con un aleman cafetera...
A mi de los deportivos japoneses hay otra cosa que me llama la atencion: que muchas veces cogen un coche del segmento que sea y lo empepinan como si fuera un deportivo serio, por ejemplo el Forester Sti o el Alto works

Sr. Aceituna dijo...

La relación de los japoneses con el automovilismo es especial, me encanta leer las historias de desarrollo de sus deportivos, ver el esfuerzo y la pasión que le ponen es increíble (aunque actualmente esté un tanto aguada).

Sr. Sandia dijo...

En unos dias en los que estoy "delicado" con mi japones... el sr. pera y elculebras saben de lo que hablo... me ha hecho ver las cosas de otra manera, despertar esa llamita que se apagaba en mi interior.

Articulos como este llegan . Y mas a un aficionado al motor en especial de lo "japo"

muchas gracias por regalarnos este texto.

Manuel Avendaño dijo...

Creo que ha faltado el deportivo absoluto: El Mitsu Colt jejejejeje...

Que gran entrada; es divertida, halagadora, y sutilmente convence aun al peor enamorado de los Euro o Americanos. A mi que me sirvan una buena ración de altas revoluciones y motores apretaditos, al final de cuentas ya todo en mi casa es Made in Nipon

Samuel dijo...

JDM Power!!!

Soy fan al máximo de los coches japoneses, siempre son mi primera elección en todos los aspectos porque me parecen grandísimos coches gracias a sus muchas virtudes y como bien comentáis, pocos defectos pero ya conocidos. Me encanta la filosofía japonesa en este aspecto.

Afortunadamente por aquí en tierras germanas son también muy aficionados a los Japoneses y puedo disfrutar de las "vistas" cada vez que paso cerca de alguna carretera.

Por cierto, gracias a vuestra afición a los japos llegué a conocer FuelWaster (a través de 8000vueltas).

Saludos

crosser-Guillermo dijo...

Muy buen artículo!!
Ahora faltaría (se que es mucho pedir)...
Otra entrada con los coches japon eses que han creado historia y son leyendas y sus defectos y sus cosas buenas. Ahí si que sería ya... la Pera
(es apreciable el doble sentido? jajajajajajaj)

DRIVES DYN. dijo...

Que gran repaso a la filosofía e idiosincrasia japo!

Me quedo con las últimas cinco líneas.
Da confianza saber que es lo que va a fallar (siempre falla algo, así que mejor saber lo que es) y cuanto te vas a tener que gastar para conseguir un coche que se adapte a lo que buscas, desde preparaciones bestias a pequeñas modificaciones para darle un toque más picante.

Para la próxima una lista según precios, potencial, tracción/propulsión/integral... xD

USG dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
USG dijo...

Cito textualmente: "Cuando estiras un motor Honda por encima de las 8.000 rpm y lo dejas gritar de esa forma tan orquestal, todo cobra sentido" Se me han puesto los pelos de punta de una forma brutal.

Sin duda los japos tienen sus más y sus menos (y doy fé de lo de quedarse sin frenos) pero como decís la resta da como resultado positivo.

He probado muchos coches y sí, son deportivos, corren mucho, van muy bien, incluso mejor que algunos japos, pero sin duda me quedo con los japos, digamos que son Dr. jekyll & Mr hyde, cumplen perfectamente en los haceres de la vida diaria, pero cuando los conduces de forma seria por un puerto de montaña sale el Mr Hyde que llevan dentro, comienzan a comportarse diferente y te inunda un nosequé en el que puedes sentir la deportividad, pero no la deportividad de rallys ni nada de eso (que también esta bien, todo sea dicho), sino la de llevar un coche en que se nota como ha sido diseñado y cuidado cada detalle para llevarte a la realidad de un pobre mortal el mundo de las carreras, y eso amigos, yo no lo he encontrado en ningún otro coche.

Un Saludo.

Davril809 dijo...

Excelente entrada. Solo decir que a pesar de que me encantan los coches japoneses pienso que de algún modo han perdido su esencia se han traicionado a si mismos. Hoy en día quien quiera un verdadero japo y no quiera arruinarse en el intento debe irse mínimo 10 años atrás porque hoy en día quitando el BRZ y sus dos hermanos todo lo demás o es muy caro o no parece ser japones. No se confió en que como Toyota los demás fabricantes se den cuenta de que no lo están haciendo todo lo bien que podrían.

ELCULEBRAS dijo...

Toda mi vida y la de mi padre nos hemos dedicado a vender coches del grupo VAG y bueno Mercedes-Benz,BMW etc...y yo SIEMPRE he tenido coches japoneses.En mi caso por que por el precio que tienen,me dan todo lo que busco.Y luego encima es todo mucho mas sencillo que en un VAG etc... el paralgolpes del civic ep3 que tuve se desmontaba con dos tornillos y 4 grapas,y estaba perfectamente sujeto.Luego esta que suelen venir muy bien equipados,es raro ver uno sin elevalunas o cierre centralizado por muy viejo que sea...(pero ese no es el caso).Son coches realmente divertidos de conducir que te hace ir agusto (salvo el rx-8 jamas me acostumbre a sus 3245435636456 cambios de sonido) y que encima cualquier patan lo puede llevar rapido.No es lo mismo llevar de lado un 350z que un corvette de los viejos o un mustang...o un 850i... pero no tienen nada que ver... El manejo esta muy muy logrado.Y las versiones mas "deportivas" se molestan en poner asientos de verdad que incluso mi ranchera monta "semi backets" de serie jajaja y eso hace ya 13 años.... es curioso pero maravilloso a la vez jaja.(Gracias al internet esa fama que tenian hace muchos años sobre los recambios caros,ahora es todo agua pasada..y una anecdota mas..)

Polancio dijo...

Estoy de acuerdo 100% con Davril809.
Hoy en dia hay poco "ninja" donde elegir, si quieres algo nuevo.

Anónimo dijo...

Podra parecer una chorrada, pero mi padre tiene un auris gasolina. Al principio pensaba vaya mierda de coche, no va a tirar nada el interior va a ser una mierda... Pero despues de que lo comprara cada vez me gusta mas, ya lleva unos años con el y durante esos años me he vuelto un quemadillo. Entonces es cuando te entra la vena tecnica y te pones a mirar las specs del motor y ves que es un doble arbol de levas y que aunque no va muy apretado (corta a 6500 y saca 124cv del 1.6) notas que cuando subes de vueltas la cosa se pone muy violenta y el motor suena bastante bien y empuja muy decentemente. Luego lo conduces y te das cuenta de que la palanca de cambios tiene unos recorridos mucho mas precisos que la mayoria de los coches en los que has ido y la mayor diferencia de todas es que al lado de cualquier coche normalillo (c4, 407 y la mayoria de la fauna de por la calle) parece que vas sentado en una piedra porque las suspensiones son bastante duras... Un dia en una carretera de montaña de un solo sentido adelantamos llendo alegres aun superb tdi (el del motor gordo) y a varios coches mas que tampoco iban despacito...
Yo me quede flipando, si un auris da esas sensaciones ya me imagino en un swift gti con el motor a 7500 pasandomelo como un crio! Vivan los japos! xd

Anónimo dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=hokaIAsN2Xo

Sr. Kiwi dijo...

Gran entrada, y encantado de llegar a esta gran familia
Yo tengo un coche alemán de más de 20 años el cual conduzco desde que me saqué el carnet allá por el 2003, y pensaba que no había nada mejor, hasta que adquirí hace 1 año y medio un MR2 S, y qué decir, no hay nada comparable... los bmw son más rápidos, pero en sensaciones el pequeño midship es el vencedor absoluto

Sr. Castaña dijo...

Aquí otro quemado de los japos, propietario de uno (aunque medio inglés), es conducir un deportivo japo(o no tan deportivo) y notas como te transmite una esencia mística que con los coches occidentales no ocurre, puede sonar raro o que este loco,pero el mundo JdM es distinto a todo.

///MasMola dijo...

Pues yo me quedo con mi aleman, uhm. Aunque a un NSX para pasear no le hago ascos.

PD: ///M power!

arty_ings dijo...

Mi primer coche fue un toyota celica st del 96 y personalmente para mi fue el coche perfecto, bonito, relativamente barato y divertidisimo de conducir, su fallo quiza fue la falta de potencia con 116cv teoricos no era lo mas rapido del mundo, pero ojo, era mi primer coche y por eso, considero ese defecto una virtud en mi caso.

Saludos!

Javier Grimal dijo...

Cuando comencé en mi último trabajo mi nuevo jefe alemán me preguntó que coche tenía. Un Toyota Corolla, le dije. Ese coche es una catástrofe para los talleres, me contestó.
Lo dijo porque nunca se rompen. En 13 años sólo le he hecho mantenimientos.
Además de ser el coche más vendido de la historia, mi versión fue la última integramente fabricada en japón, y nunca me desharé de él.
Los Japos viven para trabajar. Sólo he tenido el gusto de conocer a dos, pero he visto la misma pasión y seriedad en ambos.
Muy buena entrada, señores.

Juanma robleda dijo...

Si señor, me encantan todos los japos he tenido el placer de disfrutar de varios de ellos y de seguir disfrutandolos y si hay un vínculo espiritual entre el piloto y su máquina y tienen un encanto que muchos otros no tendrán nunca.

Miguel Ángel dijo...

Magnïfica entrada. La verdad es que siempre me han gustado los deportivos japoneses? muy especialmente los Nissan Skyline GTR y el Honda NSX. Es ahí donde se nota un país con una cultura muy arraigada a la automoción.

Rafa600 dijo...

Hoy en dia parte de esa magia se ha perdido un poco, pero en los 90...

Isuzu dijo...

Hace un tiempo un buen amigo y lector de este blog me pasó un artículo de Car (creo recordar) la revista inglesa. Y hablaban del Honda 1.8 VTI LS, ese con la carrocería muy sosa de tres volúmenes que, en algunos mercados, incluso se comercializó en carrocería familiar.-
No es que el coche lleve 160 caballos, es que monta de serie un equipo de frenado específico para ese motor y, de serie, diferencial autoblocante.-
Un coche que pasa perfectamente por el del papá del sexto que lleva un coche la mar de discreto.
De hecho la conclusion de aquel artículo, ojo de revista inglesa, es que era como llevar el primo lejano del NSX.
A mi próximo hijo le llamaré Seiko :-D

Sergio dijo...

Buenas!

Me ha gustado el artículo, como es normal y rutinario (escribes muy bien, jodío!), pero no he sentido tanta pasión, por tu parte, como cuando lo hiciste con el artículo de los italianos... qué será, será :P... o seré yo, quizá :)

En fin, uno que no cambia de pais ni a pesar de las circunstancias económicas (italiano da morire) reconoce que algún que otro japo si me gustaría tener y cuidar. Con el tiempo me han ido gustando algunos más y más hasta tal punto que los querría tener (lástima espacio y dinero). Estos son el Swift GTI MkII, el Civic EG5 o bien el Impreza GT rancherita.

Me considero un apasionado de la cultura japonesa, la respeto mucho e incluso participo de ella (karate), pero el automóvil nipón nunca me ha encandilado o interesado lo más mínimo: no veo nada en su historia que me atraiga o destaque por encima del resto, salvo honrosísimas y contadísimas excepciones (Toyota 2000GT o Datsun 240Z). Eso sí, el día de mañana me encuentro con un Honda, por poner un ejemplo, que se trasforma en un Mecha, con un cacho ametralladora en su poder... me falta tiempo para salir corriendo al concesionario... ja ja ja!!!

Gran artículo, eso sí, pero reconozco me gustó más el de los italianos... Inglaterra, Alemania, EEUU os están esperando.

Un abrazo!

El del Sprint.

Publicar un comentario en la entrada

¿Alguna objeción, súplica o ruego?