Sr. Pera viernes, 24 de diciembre de 2010

Seguimos con nuestras pruebas, y por lo que parece mantenemos la línea de coches que por poco dinero nos pueden dar enormes satisfacciones: El Nissan 200SX (s13), un viejo conocido para los fanáticos del drifting y la moda JDM, que pasaremos a desmenuzar en las siguientes líneas. Para ello íbamos a hacer una sesión de fotos en condiciones, y de paso resarciros por la ausencia de material decente en la anterior prueba (Peugeot 106 Rallye), pero llendo hacia el lugar de destino, nos encontramos un interminable camino de tierra compacta... y el resultado es el que podéis ver a continuación... Lo sentimos, no somos de piedra.

La cosa empezó así de apacible...

Una de nuestras primeras pruebas hace ya más de un año, fue del Nissan 200SX (S14), modelo que sustituyó al que tenemos hoy ante nosotros, y a decir verdad, nos dejó un muy buen sabor de boca. Los seguidores de estos coches no se ponen de acuerdo sobre si es mejor el S13 o el S14, y cada modelo tienen enormes seguidores y detractores. Nuestro juicio, una vez más, es sólo el de dos aficionados a los coches deportivos y la conducción espirituosa, no pretendemos sentar cátedra, ni nada parecido, pero desde luego, tras haber probado y poseído bastantes coches del mismo corte, creemos que podemos dar una opinión más o menos acertada del coche tal cual viene de serie.

...y pronto degeneró en esto.

Ante nosotros se presenta el Nissan S13, y lo cierto es que no impone demasiado: el típico color granate de casi todos los S13 que hay en España, las llantas de serie de 15", las suspensiones de serie de los años 90, con su típica altura antideportiva, y poco más. En su interior nos encontramos bastante cómodos, los asientos son agradables, y si bien la consola tiene poco misterio, posee los gadgets necesarios para el mínimo confort: Dirección asistida, ABS, elevalunas, aire acondicionado, radio, y espejos eléctricos. Nuestra unidad montaba un volante deportivo Momo Race, que hace bastante en favor de la estética del coche. En resumen, es un habitáculo espacioso, con un genuíno ambiente retro de finales de los 80, con un regustillo muy americano en los detalles (asientos, consola, etc), pero en el que se respira una calidad escasa, los botones no son nada sólidos, los plásticos duros de dudoso tacto, y los acabados con remates poco cuidados. Es típico en los coches japoneses de esta época encontrar interiores poco elaborados y de calidad regular, pero en el caso del S13 llama más la atención.

Giramos la llave y su motor despierta con el típico sonido de un 4 cilindros turbo. Sin sobresaltos, sin sonido de admisión, y con el zumbido del ventilador viscoso acompañando al giro del motor. Al acelerar, podemos escuchar claramente el soplado del turbo a partir de cierto régimen, y efectivamente el motor empieza a empujar con decisión.


No es un motor con excesiva patada turbo de las de antaño. No. Es bastante progresivo, si bien en la zona baja se muestra muy perezoso (no deja de ser un 1.8 16v). Sube de vueltas con bastante alegría, y a decir verdad, cuando el motor se empieza a soltar, parece que su potencia fuera bastante mayor de los 170cv declarados. Por desgracia unas marchas demasiado largas no facilitan la agilidad del conjunto, pero es cierto que el turbo sopla siempre con contundencia y el chorro de potencia no cesa ni en marchas largas a velocidades más que respetables. Adelantar se hace muy sencillo con semejantes recuperaciones.

Pero al fin nos encontramos con lo que hay al final de todas las rectas: Curvas. Y aquí es donde empezamos a notar tremendas carencias en el comportamiento del coche. Frenada escasa (y eso que nuestro S13 montaba los discos de 280mm de la última versión), un ABS propio de principios de los 90, con poca frecuencia de repetición y ningún tacto en frenadas extremas. Al menos resisten bien el trabajo duro, y muerden con fuerza en los primeros compases. El paso por curva no es ninguna delicia, la carrocería se balancea demasiado gracias a una suspensión excesivamente blanda, y el diferencial trasero abierto no nos ayuda en absoluto a redondear. No es un coche para nada inestable, cualquier conductor con algo de habilidad y cabeza lo puede manejar sin sustos en suelo mojado, pero desde luego no es un coche ágil ni rápido con el que meterse en una carretera de curvas. Al igual que pasaba con el interior, una vez más nos da la sensación de estar ante un coupé americano de los 80-90, con estética y potencial, pero presentado (de serie) con una puesta a punto y unos elementos realmente pobres para conducir rápido. Todas las piezas clave en este asunto son deficientes, desde los frenos, las suspensiones y hasta el diferencial, parecen fuera de lugar en un deportivo que debería deleitarnos en cada curva.


Pero vamos a explicarnos bien: ¿No se supone que el Nissan S13 es un deportivo mítico y una leyenda de los tramos de montaña japoneses y del Drifting? Sí, pero no. Es un coche sin duda con mucho potencial, es un coche con un buen chasis, un motor muy potenciable, y una base excelente para hacerse un deportivo turbo tracción trasera lleno de emociones, pero para eso tendremos que gastarnos un dinero después de adquirir el coche:

Unas suspensiones deportivas en condiciones son IM-PRES-CIN-DI-BLES para conducir el coche. Un Diferencial Autoblocante no es necesario al 100%, pero sí MUY recomendable para poder deslizar el coche con confianza y control en todas las curvas, y aprovechar mejor el chorro de par de su motor turbo. Unas ruedas decentes, con llantas de 16" y gomas de 205 o 215, serían también muy a tener en cuenta, y si aprovechamos que nuestro S13 lleva los discos de 280mm y le ponemos las pinzas del Nissan S14 (de 4 pistones) algo de frenada ganaremos, y nos vendrá de perlas.


Sobre su famoso motor CA18DET, hay un millón de discusiones. Hay quien dice que es mejor motor que su sucesor, el SR20DET, y hay quien dice todo lo contrario. ¿Nuestra opinión? Bueno, el Sr. Coco ha tenido 3 Nissan S14 y 2 Nissan S13, y algo nos puede aclarar. Para él su elección es evidente: El SR20DET es más puntero, más rabioso y más fiable que el CA18DET. Los pasos de agua son mayores, la culata está mejor acabada, la distribución por cadena es más fiable (aunque dicen que lastra su velocidad de subida de vueltas, nosotros no hemos notado tanta diferencia), y desde luego resulta mil veces menos delicado que el 1.8

Por poner un ejemplo, actualmente el Sr. Coco está esperando la ocasión de poder comprar el kit de adaptación para montarle a su S13 un motor SR20DET de un S14; y también sabemos que el actual campeón español de Drifting, Luís López, corre con un S13 preparado con un motor de S14. Por otra parte, también conocemos ejemplos de motores CA18DET potenciados muy por encima de los 350cv y resultan terroríficos, por lo que la polémica seguirá abierta muchos años más...

(¿Se trata del Sr.Coco o del Sr.Pera? Su máscara de persona humana oculta su identidad...)

Nuestro resumen: Es un coche complicado de entender. Es un coche que siempre va a a estar castigado por los años y el uso abusivo de sus dueños, lo que unido a una mecánica delicada con los turbos y los casquillos de biela, hacen que sea un deportivo recomendable para los aficionados a la mecánica, a los que no les importe pasar unos cuantos días manchados de grasa hasta las cejas, y sepan que van a tener que cambiar bastantes piezas para poder correr y hacerlo eficaz donde debe dar el do de pecho. Para los quemados de la conducción, sentimos decir que sin desembolsar unos buenos 3.000 € en piezas de chasis, no van a poder correr por las curvas con él como lo harían con un utilitario un poco majete. Si tus planes son comprar un coche para desmontarlo y rehacerlo como Dios manda, el S13 es tu coche. Si pretendes disfrutar de un coche racing y fiable por muchos años sin sobresaltos, sin duda, busca algo mejor, que por los 3.500 € que suelen costar, encontrarás otros modelos muy dignos. A nosotros, tal y como hemos cogido el coche, de serie y en buen estado de conservación, no nos ha gustado, por lo que es, y lo que podría haber sido.