Sr. Pera lunes, 27 de diciembre de 2010

Bueno, hoy os comenzamos con una sorpresita navideña, un proyecto que esperamos desarrollar desde el arranque de 2011, y que seguro, nos va a hacer aprender una montaña de lecciones sobre cómo se hace un coche de carreras, muchas de ellas, directamente aplicables a la preparación de nuestras armas de tandas, y otras simplemente para quedar bien charlando con amigos y tirarnos el pisto: El desarrollo de los coches de la Fórmula SAE.


(Sólo con ver el juguete terminado, dan ganas de cambiar nuestra lista de Reyes...)

La Fórmula SAE, tambien conocida fuera de España como Formula Student, consiste en un concurso a nivel internacional, en que los equipos los forman un grupo de alumnos de cada universidad, y tienen que luchar por presentar el mejor proyecto de equipo de competición, a todos los niveles.

Evidentemente, los alumnos más implicados son los estudiantes de ingenierías (industrial, aeronáutica, etc.), pero también participan los de márketing a la hora de elaborar la presentación, buscar patrocinadores, y otras tareas propias, que por supuesto puntúan en el total del proyecto. También hay estudiantes de diseño elaborando complejos prototipos de carrocería para el fórmula, asientos para el piloto, etc.

(Culata. Más adelante veremos cómo y por qué.)

Finalmente, existen una serie de pruebas dinámicas, con el coche ya en la pista, y en que deben superar una serie de comprobaciones en forma de slalom, drag, frenada, autocross (circuito mixto), etc.

FuelWasters se ha podido acercar a conocer el proyecto que está preparando por tercer año consecutivo la Universidad Europea de Madrid. Sus estudiantes de ingeniería nos han mostrado cómo diseñan con los correspondientes programas de cálculo, el chasis tubular, la preparación del motor (que en todos los casos ha de ser un motor de moto, proveniente de una Honda CBR de 600cc y con una serie de restricciones), los flujos de aire del colector de admisión que ellos mismos están creando, los esquemas de suspensión tipo Formula 1 y las fuerzas que actúan sobre él, etc.

(¿Un follón de suspensión de carbono? Pronto lo entenderemos todo.)

En gran medida, y con el presupuesto para todos los equipos limitado por la normativa de la organización, el resultado son coches pequeños, que se mueven en la franja de los 170-250 Kg de peso, cerca de 90cv, y muchas soluciones directamente heredadas de la más alta competición. Prueba de ello, y en los mejores casos, podemos ver chasis monocasco de carbono (como en la F1 y en la DTM), suspensiones por triangulación y push-rods de carbono (también como en la F1), cambios secuenciales mecánicos, y lucha frenética contra el peso.

¿No os parece interesante echar un ojo a cómo se cuece todo eso? Pues esperamos poder ir poco a poco desgranando cada aspecto, con la ayuda de estos expertos, y traducirlo al lenguaje llano, mostrando gráficos de los programas que utilizan para diseñar todo, y sin olvidar las posibles aplicaciones a nuestros coches de calle (de esto ya hemos visto ejemplos factibles, no es hablar por hablar). De momento ya tenemos algunas ideas que pensamos aplicar pronto a alguno de nuestros proyectos del parque móvil de FW, y ciertas piezas siendo diseñadas para luego llevar a mecanizar (fabricar) en el torno y la fresadora...

En 2011 empieza la aventura.