Sr. Coco miércoles, 16 de diciembre de 2009

Tras unos días probando el Clio de Renault Sport, y ya habiendo pasado su examen en circuito, podemos hacer un análisis más frío y realista del coche en términos generales. Su utilización a diario me ha correspondido a mí, y en esta primera intervención, trataré de contrarrestar los excesos de emoción del Sr. Pera en su primera prueba.





Quiero empezar dejando claro que mi opinión sobre el Clio en el circuito de Kotarr no desmerece en absoluto lo expuesto anteriormente en este blog, pero sí que hay que matizar algunas sensaciones que en pista no pudimos vivir, pero utilizando el coche a diario entre el tráfico, salen a relucir.

Lo primero de todo, hay que destacar las buenas cifras de consumos del coche en uso normal, a pesar de sus marchas cortas y su motor apretado. Eso me ha sorprendido muy gratamente, y aunque no es una cuestión que nos guste tratar en FW, y el Sr. Pera me dará un tirón de orjeas por hablar de consumos, es justo reconocer que es un gran logro de Renault.




En cambio hay una pega de diseño que he tenido que sufrir, y es el efecto adverso de su difusor trasero: Efectivamente, y para los que dicen que es meramente estético, el difusor funciona. Y levanta el aire de aerodinámica inferior hacia arriba para pegar el coche al suelo en velocidades elevadas... pero el resultado más palpable de su eficacia, es que tooooda la porquería del suelo se levanta para ir a depositarse en la luneta trasera. Sí, llevando el coche de viaje con algo de lluvia tuve que pararme a lavar el coche, porque la parte trasera estaba completamente indecente. Es posible que los dueños y usuarios habituales de Clios RS nos puedan explicar con más detalle este efecto, o que puedan desmentir que no es por el difusor sino por otro efecto, pero yo actualmente utilizo un Renault Clio Dci del mismo diseño que el RS, y no he podido apreciar este fenómeno en el coche en sus 3 años de vida.

En la anterior prueba mencionamos una pequeña pega en la disposición de los pedales, que no nos permitía hacer punta-tacón con soltura. Bueno, yo ahora puedo corroborar que es difícil, pero que tal vez con práctica se consiga una mayor velocidad. Desde luego ayudaría elevar el pedal derecho casi 1 cm, cosa que podemos conseguir facilmente con un pedal sparco u omp por poco dinero, pero es un detalle que desmerece la excepcional puesta a punto del resto del coche.




Una pega que no mencionabamos en la primera prueba, pero que sí comentamos allí en pista, es la escasa sujeción de los asientos de serie. En una conducción alegre por carretera abierta, sin duda pueden sujetar bien nuestras posaderas al asiento, y darnos un mínimo de seguridad al meternos en cada curva... pero en circuito, y rodando medianamente rápido, los laterales se pliegan con facilidad y la inercia empuja nuestro cuerpo con fuerza, venciendo dichos laterales y haciendo que el piloto tenga que apoyar la rodilla en la puerta o la consola (segun la dirección de la curva) y el copiloto sujetarse a la manilla del montante superior, que por cierto, casi arranca de cuajo en nuestra salida de pista... Tal vez los Recaros opcionales hubieran sido una buena inversión, aunque habiéndolos probado en parado no parece que sujeten mucho más, y desde luego nunca como un baquet integral de verdad.

Pero no todo van a ser pegas, es mi primera intervención en FW y no quiero ganarme la fama de Torquemada... Es cierto que el chasis es sublime (cosa que ya me olía con mi Clio Dci de diario), y que la puesta a punto es casi perfecta. Pero lo de los frenos es ya otra cosa, estamos jugando en otra liga. Estamos hablando de un equipo Brembo de 4 pistones con discos de más de 300 mm, como los que monta un Nissan 350Z (Z33) de más de 1.500 Kg, o el mismo Renault Megane Sport sin ir más lejos. Además no es sólo la frenada en términos de cantidad, sino tambien de calidad y de resistencia. Es un tacto perfecto de sensibilidad (empañado por una actuación del ABS que aunque llega tarde, no se predice bien cuándo entrará en acción), de precisa dosificación, y resistencia casi inagotable. Sin duda el gran punto fuerte del coche.




La unidad probada, he de decir que con apenas 11.000 Km, "se soltó" con su uso después del circuito un par de días después. Antes empujaba bien pero muy lineal, y casi sin garra. Tambien es cierto que os escribe un talibán amante de los motores Turbo de Gasolina (Cosworth, Nissan, Mitsubishi, Porsche...), pero es justo reconocer que al motor del Clio en nuestra prueba la faltaba algo de empuje. A los pocos días de usar a diario, el motor terminó de rodarse y por arte de magia despertó, para empezar a bufar con más rabia, y sentir un mayor tirón de la distribución variable en torno a las 5.500 rpm. Ahora el coche SI tiene un motor en condiciones, sin la patada de un turbo, pero con el típico carácter de un atmosférico rabioso puntiagudo. Las proporciones de su cilindrada, con una carrera más o menos larga, hacen que tenga buenos bajos y medios, pero la distribución variable ayuda mucho en altas, haciendo que el rendimiento en toooda la curva de potencia y de par sea realmente utilizable. Un trabajo excelente por parte de Renault Sport.




Como breve apunte, y corrección a lo dicho en la primera prueba, reconocemos que el Accent de la Copa que adelantamos se encontraba haciendo rodaje, y si bien iba ya bastante rápido, no estaba rodando a fondo. Es justo decirlo todo, y espero que no se nos quede nada en el tintero.

Ya para terminar aprovecho para agradecer a Design_AB el trabajo realizado durante todo el día de tandas haciendo fotos en cualquier rincón del trazado. Parte de ese material es el que podéis disfrutar en esta entrada de FW. Adjunto ahora como regalo la secuencia de fotos de la salida de pista del Clio (de la que hablamos en la prueba del coche hace pocos días) que Alberto E. Martínez pudo capturar desde la grada, y muy amablemente nos ha cedido. Nuestro agradecimiento también para él y su rápida cámara. (Pinchar en la foto para ver por completo la secuencia)