Sr. Pera jueves, 14 de enero de 2010

Pues resulta obvio para todos que el invierno nos azota, y nos lleva pegando fuerte desde hace semanas. Es más, se recuerdan pocos inviernos tan duros como éste. Y cuando estas cosas suceden, podemos reflexionar sobre muchos temas...



En primer lugar nos llama la atención el desmadre generalizado que se monta en España cuando empieza a llover fuerte o a nevar un poco. Realmente somos un país soleado, y no sabemos conducir en cuanto nos complican un mínimo las cosas. Yo reconozco que estos días blancos iba despacio con el coche, y que perdía tracción con frecuencia (la combinación de ruedas gastadas en circuito y suspensión deportiva puede ser fatal), pero me asombraba ir avanzando despacio hacia la oficina y cada pocos metros ver un accidente o una salida de la carretera. Teniendo en cuenta que la mayoría de coches actuales de cierta entidad ofrecen un chasis, ruedas, y manejo mucho más efectivo que los de antaño, la visión de las cunetas era muy preocupante.

Otra cosa que me venía a la cabeza, eran los pocos planes que podemos hacer con este tiempo. Las tandas de circuito se cancelan, nadie quiere pagar por rodar en un circuito helado... Las excursiones, rutas y concentraciones igual, a nadie le apetece dar una vuelta por la sierra cuando la niebla no te deja ver los árboles a los que te diriges... Y las carreras, por supuesto, están fuera de temporada.

Por esto y otras cosas, me replanteo la opción de la que hablamos hace ya unos meses, sobre los coches de 2 ó de 4 ruedas motrices. Y es que la posibilidad de tener un deportivo con tracción integral cobra importancia en días como estos. Ya estuvimos hablando sobre la necesidad de elegir una buena tracción integral permanente, que reaccione a las pérdidas de tracción con viveza y control, ya que por desgracia predominan las transmisiones selectivas y electrónicas de muchos turismos que sólo sirven para anunciarse en las revistas... Por contra, llegar a un refinamiento como la AWD-SuperAYC del Mitsubishi Lancer Evolution es algo que pocos se podrán permitir.

Cuando tu deportivo 4x4 tracciona sobre mojado como si el suelo estuviera seco, y te ofrece la seguridad y control necesarios para conducir alegremente mientras los demás flotan, te puedes aventurar a salir de paseo en días como el de ayer, disfrutar del agua como un niño pequeño, y hasta darle un susto a más de un deportivo gordo con tracción trasera. Eso sí, tengamos en cuenta las leyes de la física, nada hace milagros en esta vida, y el hielo siempre será tu peor enemigo. Tened cuidado con las zonas en sombra y similares, porque una pequeña placa de hielo colocada en el lugar oportuno, pueden terminar con el coche contra un arbol con mayor facilidad de lo que esperamos...



A todos los demás, los que conducimos coches de 2 ruedas motrices, nos queda tener cuidado, disfrutar con moderación, y esperar a que regrese el buen tiempo para retomar las tandas, las rutas, las carreras y los circuitos. Y FW estará allí para ofreceros cositas nuevas y cositas viejas.

(Fotos de Badino Pequeño y Badino Grande)