Sr. Pera jueves, 20 de agosto de 2009

Uno de los principales problemas al que nos enfrentamos los FuelWasters es al presupuesto y la economía. Es una afición cara, que da muchos dolores de cabeza, que quita mucho tiempo y que nos hace muchas veces andar de cabeza con el coche parado y sin dinero para seguir adelante con el proyecto marcado (a veces incluso con el motor abierto y sin aparente vuelta atrás).

Nadie se libra de que el coche que acaba de comprar tenga un poro o defecto en la culata y se caliente, o que tenga problemas de picado de biela, o que lo metamos en bancada y resulte que tiene las cotas del chasis alteradas por un golpe oculto y reparado, y un largo etcétera de problemas que uno no puede comprobar al adquirir el coche por lo costoso de una revisión tan meticulosa.

Otras veces se nos podrá quedar cara de idiota cuando gastemos un dinero en unas ruedas, y que resulte que las gomas están en las últimas, y que las llantas se han doblado en unos pocos días de uso normal, teniendo que sustituir otra vez las ruedas por unas en buen estado, a la espera de arreglar las llantas dobladas por "sólo" 250 euros (más volver a montar sus gomas, equilibrar y hacer el paralelo, que suman otros 100 euros al montante).


(y esta foto ¿a qué viene? A nada, pero alguna tenía que poner, y el mío es un claro ejemplo del caso que estamos tratando...)

Por todo ello nos lo tendremos que tomar con filosofía y mucho buen humor. Porque si no, la tentación de preder fuego al coche puede traernos graves problemas. Hay que comprar con cabeza, y pensar que en estas cosas más que nunca lo barato sale caro. Se suele decir que el dinero del pobre va dos veces al taller, y es que una solución barata, una aparente ganga o los famosos "apaños de Juan Baños" suelen tener el gasto de comprarlo y montarlo, luego desmonarlo, comprar su sustitución, y casi siempre tener que reparar el desaguisado que la pieza mala ha causado en otras que ya teníamos.

Un buen amigo mío con amplia experiencia en competición, preparaciones y restauraciones de clásicos, siempre me decía que antes de emprender un proyecto con el coche, hay que presupuestar hasta el ultimo tornillo al alza, y despues de todo, sumarle un 30%. ¡Y siempre se afina con exactitud de esa manera en la práctica! Porque siempre surgirán contingencias y problemas que nos retrasarán y nos harán visitar el taller, al tornero o al soldador y gastar un dinero que no teníamos previsto.

Pero siempre hay una recompensa al final, y el que sabe ser paciente y sensato al final tendrá el coche bien terminado, a su gusto y con las mejores soluciones posibles para su uso particular, habiendo aprendido trucos contra las mil contrariedades que se ha encontrado en el proceso. Y encima habrá gastado menos dinero que el que se pone como loco y sin pensar, a gastar en empezar y a gastar el doble en arreglar lo que no pensó que podía pasar. O al menos esa es la esperanza que nos queda a los que estamos liados con nuestro coche favorito, ahogados económicamente y sin ver el día que el coche podrá rodar completamente terminado...

Ya sabeís amigos míos y compañeros de aventuras: Gastad con cabeza y nunca dejéis que el coche os quite dinero que podáis necesitar, siempre tened presente que esto no es más que un hobby para la mayoría.

1 comentarios:

Carles20vt dijo...

Cuanta razón... La de veces que he dejado el coche "castigado" en el garaje tiempo después de una avería inesperada y, de la que debía ahorrar, para luego quitarme de la mente meter el coche en las próximas fallas para quemarlo bien xD

Pero es que luego va tan bien... que lo salvas ;)

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