Sr. Pera martes, 4 de agosto de 2009

Muchos estaban esperando que nos dejáramos de artículos sosegados y calmados, para meternos de lleno en algo que a todos nos gusta: La potencia y la velocidad.

Todos los FuelWasters tarde o temprano acabamos sintiendo la necesidad de un motor bien potente, de un coche rápido, y de esa sensación de ser invencibles, de pisar el acelerador y dejar a todos atrás sin que puedan oponer resistencia. Normalmente un primer vistazo nos quita la idea de la cabeza por el gasto que supone, pero si volvemos a considerar la idea, descubriremos que hay mucho deportivo potente a precios asequibles en el mercado de segunda mano.

No hace falta irse a Porsche o Ferrari para tener un coche con gran motor. Podremos conseguir deportivos japoneses "pata negra" de los años 90 desde 6.000 € (Toyota Supra Mk3 de 240cv), y por poco más de 12.000 euros encontramos Mitsubishis 3000GT VR4 con traccion integral, 4 ruedas direccionales, 6 velocidades, aerodinámica activa y motor twin turbo sobre los 300cv. Otros mitos como el Supra Mk4 Twin Turbo o el Honda NSX se suben ya por encima de los 20.000 euros, y en casi todos los casos y segun su estado de conservación, la fiabilidad esta más que demostrada (tambien son coches que se usan para correr, y suelen estar más machacados, pero en cualquier caso la fiabilidad es mayor que la de un deportivo italiano o americano).


Pero lo más importante es considerar si nos lo podemos permitir a dos niveles: a la hora de mantenerlo y a la hora de conducirlo. Muchas veces el coste de un coche de estas características no es sólo su precio de venta, sino el mantenimiento, las piezas, las reparaciones y el seguro. Y al volante es tambien otra historia similar. Es muy bonito y queda muy bien decir que tenemos un coche de 300 cv potenciado hasta 420 cv. pero luego esos caballos hay que manejarlos con las manos y los pies, y en más de una ocasión nos encontraremos con enormes dificultades.

Un deportivo con propulsión (trasera) y motor turbo de más de 300 cv es delicado, es un coche que en las curvas nos puede dar un susto, que reacciona de manera complicada a las reducciones bruscas, y que requiere un cierto nivel de pericia para poder conducirlo rápido. No han sido pocas las personas que me han llorado las penas de comprarse una máquina de estas carácterísticas y a la semana cruzar el coche y acabar subidos a un bordillo, saltando un guardarraíl o directamente siniestrando el vehículo contra el interior de una curva. Y es que un coche que acelera sobre los 5 segundos de 0-100 kmh y que pasa de 80 kmh a 250 kmh en un suspiro, no es un juguete.

Pero las sensaciones que ofrece son de otro mundo, es jugar en otra liga. Con coches normales o medianamente potentes, se pueden vivir aceleraciones divertidas, pero con un modelo de este calibre es otro nivel, es la convicción de que somos insuperables, y de que con un golpe de gas dejamos atrás a cualquier coche molesto que nos siga, sin que éste pueda hacer nada por resistirse. La manera que tienen de empujar con violencia a la salida de las curvas, en muchos casos redondeando con la trasera (ojo contravolante), con un sonido que entusiasma, o su frenada contundente, y hasta la posición de conducción, nos hacer darnos cuenta de que son coches especiales, son máquinas diseñadas en cada detalle para emocionarnos.

Es en estos niveles donde uno se da cuenta de que los nuevos conceptos que proponen las marcas, de turimos generalistas potentes pero sin emoción no nos sirven como deportivos, y que un coche deportivo de verdad, es un coche que nos emociona en cada reacción, y que hace que nos empleemos a fondo con el volante y sin distracciones para poder llevarlo por donde queremos, haciendo que ese esfuerzo se traduzca en una satisfacción que ningun control de tracción sofisticado pueda igualar.

En pro de la diversión, la seguridad, y el correcto aprendizaje, siempre se recomienda ir cambiando de coche en función del progreso como conductor, y siempre tratar de evitar saltos importantes en prestaciones, pues pasar de un Clio 16v a un Porsche 911, un M3 o un Supra, supone más cambios por aprender que el mero tamaño del motor.

1 comentarios:

Carles20vt dijo...

La verdad es que hay que ser humilde y saber cuando algo te supera y ser progresivo. Si no la diversión puede acabar en sustos gordos o en tragedia...

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