Sr. Pera domingo, 21 de febrero de 2010

Como estamos hartos del mal tiempo, decidimos poner buena cara con un coche para difrutar las 4 estaciones del año, un mito de los rallyes, de las preparaciones deportivas, de las tandas de circuito, de los foros de internet, de los videos de youtube... El Mitsubishi Lancer Evo VIII.


Se abre la puerta del garaje, y en la oscuridad vemos el coche de color negro, agazapado, camuflado, parece un peligro que nos acecha. Se enciende la luz y vemos a la bestia toda su extensión, sus aristas, sus entradas de aire de carbono, su músculo, el intercooler asomando por la boca, los frenos Brembo tras las llantas Enkei... una serie de detalles que en cualquier otro coche del mundo parecería que están de más, pero que con todo el palmarés de esta leyenda, sabemos que esta más que justificado por los 4 costados: Un aspecto dramático para un coche, que desde hace más de 15 años es la pesadilla de muchos que creen que su coche es rápido por ser caro.

Borja, su dueño nos da una vuelta a ritmo más que ligero. Nos explica que esta unidad tiene cierta preparación en el motor, y unas suspensiones hechas a medida en UK para este modelo. Es cierto que cuando cambia la centralita al mapa más agresivo, el coche acelera que empieza a preocupar. Es entonces cuando te acercas a la primera curva, y los frenos y suspensiones empiezan a trabajar: Pisada a fondo en los frenos (castigados por dos fines de semana en circuito consecutivos) y el tiempo se detiene, nuestro cuerpo se sacude, queda suspendido contra el cinurón, y pasamos por la curva a velocidad absurda. Gas a fondo, leve deslizamiento de las 4 ruedas y se nos acaban las marchas.


Turno para coger yo el coche y llevarlo de vuelta a casa. Borja me explica que la electrónica del coche requiere ciertas precauciones a la hora de conducirlo, cambiando de marcha sin soltar el acelerador, me enseña cómo actúa el Launch Control, y nos lanzamos a por ello.

La lluvia no supone ningun problema para correr con esta bestia, más bien al contrario, es sobre mojado cuando su potencial reina sobre los demás coches, incluidos otros muchos tracción integral. Además este modelo en concreto no lleva el mágico control Super AYC de diferencial electrónico, y en su lugar lleva 3 diferenciales 100% mecánicos para transmitir sus más de 300 cv al suelo. ¿Diferencia? Al parecer con el diff electrónico las trazadas son más limpias, y más técnicas. Pero tambien es cierto que los coches de competición no lo llevan, y ciertamente este EVO resulta realmente sobrevirador en muchas salidas de curvas.

La dirección es rápida, sensitiva, inmediata, y unido a sus suspensiones "pata negra", hacen parecer al coche mucho más ligero de lo que es. Responde a nuestras órdenes como un GTi de antaño, pero elevado al nivel de prestaciones de un superdeportivo. Los backets de fibra sujetan bien nuestro cuerpo, y esto nos anima a entrar con mayor decisión en cada viraje. ¡¡Esto funciona!!


A todos los que hemos subido en uno o llevado uno, nos invade la misma sensación: Las rectas no existen. ¿Qué rectas? ¿Dónde había rectas? Sales de una curva, aceleras a fondo, y en un suspiro estas perpetrando el siguiente giro. El tramo de carretera que hay entre las curvas es algo efímero que pasa en un suspiro, sin llegar a interrumpir el entusiasmo de enlazar curvas con este coche. Su empuje es tan enorme, que nuestro fotógrafo, sentado detrás, intenta sacar una foto del reloj del turbo cargado a tope, pero cuando eso sucede, el pobre incauto sale despedido hacia todas partes, siendo imposible enfocar al dichoso reloj. Le agradecemos la intención, pero creo que en este coche no va a poder ser... y es una pena, porque la imagen de la aguja apuntando bien por encima del 1Bar de presión, con el motor rugiendo arriba, y tu cuello tratando de sujetar la cabeza, es inolvidable...


¿Los contras? Su dueño nos asegura que la fiabilidad es excepcional, y hablamos de alguien que trabaja preparando coches de alto nivel, que sabe de sobra de lo que habla. Pero sí nos dice que el mantenimiento es realmente caro, exhaustivo, y complicado. No es tanto problema el precio de compra del coche, como poder mantenerlo. Del consumo no hablamos, la política de este blog nos lo impide... pero si eres de pié pesado, puedes darte un susto de más de 40 litros a los 100km...


Nos despedimos de Borja, de su Evo, y de la Sierra, bajamos de vuelta a la realidad, y ahora parece que el tiempo avanza a la mitad de velocidad, el suelo mojado se nos antoja peligroso, y las frenadas se eternizan... otra semana que tendremos que pasar con cuidado para aclimatarnos al mundo real... y a las leyes de la física.