Sr. Pera jueves, 26 de junio de 2014

Seguimos narrando algunos de esos momentos épicos en la vida del quemado medio. Hoy nos toca hablar de uno de los más bellos, y a la vez más discutibles de todos: Cuando crees que al fin has conseguido el coche correcto. ¿Existe realmente? ¿Es posible que sea sólo uno? ¿Qué se entiende por "correcto" y por cuánto tiempo?




Lo primero que vamos a hacer, para evitar llegar a equívocos, es definir lo que entendemos por "el coche correcto" (que no "perfecto"). Caben más acepciones, pero aquí nos referiremos únicamente a esta:

El coche correcto es aquel que, con tus medios económicos para adquirirlo y mantenerlo, consigue satisfacer tus gustos y necesidades actuales de la forma más completa posible. Ojo que cada término tiene su explicación:

No hablo del coche de tus sueños ("mi coche ideal sería un Lamborghini Miura SV". Muy bien idioto, y ¿cómo lo piensas mantener?), sino de un coche que te puedes permitir, de los que entran en tu rango de opciones. Además es un coche que, dentro de tus posibilidades, y en tu situación actual REAL, te satisface en la medida de TUS prioridades. De esta manera, si te da igual que sea delantera o trasera, pero para ti es importantísimo que sea turbo, el coche se adaptará a esos gustos tuyos, y si te importan los consumos será más o menos económico, o si te da igual lo que gaste, gastará más pero a costa de correr más, que es lo que persigues. Cada uno tiene unas prioridades, unas preferencias ordenadas de una manera, unas necesidades impuestas en su vida (viajar mucho, poco, desplazamientos diarios o no, familia, novia, otras aficiones que requieren moverse en coche, el sitio donde se aparca, poder adquisitivo, la necesidad o no de dar una apariencia según el ambiente que frecuentas, etc.), y unas casillas que su coche debe marcar.


El resultado de todo eso será tu coche correcto, ese que marca todas tus casillas, que cumple con todo lo que tú (y sólo tú) le pides a un coche, que te da lo que necesitas ahora mismo, y que sólo es superado por otros mejores que no te puedes permitir. Es el que más feliz te hace con el dinero que te puedes gastar.

Como podéis imaginar, las opciones son infinitas, desde cualquier presupuesto irrisorio uno ya encuentra cientos de coches interesantes de mil tipos distintos, y a medida que aumenta tu presupuesto, las opciones se multiplican. Pero a pesar de este mar de opciones, todos vosotros ya tenéis en mente unos poquitos en los que habéis pensado muchas veces, por no hablar de los que habéis estado muy tentados de comprar alguna vez, o incluso los que habéis tenido y dejasteis marchar.

Además, el coche correcto lo es sólo en ese instante. Mañana podría ser otro. Hoy eres un soltero feliz con tu BMW Z3, y mañana tienes un hijo, no te puedes permitir dos coches, y te toca buscar la felicidad en otra cosa parecida pero con plazas traseras. Hoy te apañas con un utilitario picante y rabioso, que satisface tus necesidades de velocidad con tu economía de estudiante, pero mañana empiezas a cobrar un sueldo de verdad, y empiezas a manejar opciones de más presupuesto con prestaciones superiores... Es decir, tu coche correcto no significa tu "coche definitivo", sino el mejor que puedes tener ahora mismo, la mejor compra posible.


Lograrlo es una suma de muchos factores que ahora no vamos a valorar, lo hemos dicho mil veces, se trata de ser realista contigo mismo, de examinar bien lo que hay en el panorama con tu presupuesto, buscar muy bien en el mercado, con paciencia hasta que salga el adecuado, y entonces comprobar bien su estado para minimizar la mala suerte de que te salga malo y se rompa (casi nada...).

De lo que hablamos aquí es de cuando lo tienes.

Cuando lo compras, normalmente no lo sabes. Vienes de valorar distintos coches, y sus alternativas más o menos similares o dispares. Al final, por razones normalmente peregrinas, acabas comprando este que tienes ahora (porque el dueño era el único de los que vi que no me pareció un gilipollas, porque el color era el único que no era horroroso, porque no lo buscaba pero de repente lo vi, me convenció y lo compré... etc.), pero aunque estás contento con tu compra, es normal que consideres que habías tenido opciones mejores y opciones peores. Te compraste el 323i perfecto, pero estuviste viendo otros 328 más caros que hubieran estado mejor, aunque te pasabas de presupuesto. Te compraste el Megane Sport que querías, pero por un poco más había otro de la versión más gorda, que se te iba de precio, pero igual valía la pena, aunque no sabes si estaría tan bien cuidado como el que has comprado. Así con todos.


Pero poco a poco, a base de pequeñas satisfacciones, y de algunas veces compararlo con otros coches posibles, te vas convenciendo de que tienes el coche correcto, de que no cabría una compra mejor, y de que este que conduces ahora mismo es el que quieres estar conduciendo. Y te das cuenta de que eres feliz.

Te das cuenta de que sin que nunca te haya gustado ese rollo de Detailing y el lavado impecable de los coches, te has comprado unos pocos productos y empiezas a esforzarte en que brille y se vea más bonito. Te das cuenta de que cuando lo aparcas en la calle, lo cierras y te alejas, te giras un momento para verlo, porque te gusta mirarlo por última vez. Te das cuenta de que pequeños gastos que antes no hacías porque eran tonterías en las que no querías invertir ni un duro, ahora los haces a gusto, y te parecen necesarios.

Y es entonces cuando das el paso clave: Aparece en tu mente la expresión "se lo merece". Cuando empiezas a pensar en hacer algo con el coche o meterle algo de dinero "porque se lo merece", todo en tu cabeza ha hecho "clack" de forma definitiva. Ha pasado de ser un coche más, el enésimo en tu lista, y el que va antes de muchos otros que te quedan por tener, a ese coche especial que piensas que "se merece" tu atención. Que probablemente luego vendas por algún motivo de peso y vengan otros (la vida es así), pero siempre lo recordarás. Ese "se lo merece" cambia todo. Ese "se lo merece" en realidad significa un "me gusta tanto este coche que quisiera mantenerlo conmigo para siempre, pero soy realista y sé que probablemente lo cambie en el futuro, así que aprovechemos esta temporada con él". Esa es la señal inequívoca de que te has enamorado de tu coche, aunque aún no lo sepas.


Pero no quiero decir que ese coche sea el mejor de todos, o que no quieras igualmente a otro. Os pongo mi ejemplo personal: Tras muchos años conduciendo siempre a Miguelito, mi primer coche, mi Michubichi Colt vitaminado, y vivir tantas experiencias con él, siento por ese coche un amor incondicional. Para mi, lo hace todo bien, y sus defectos me parecen perdonables (en mi escala de valores, cada uno tiene la suya). Luego además vinieron el Miata, el Clio RS, y algún otro, y aunque sabía que eran mejores que Miguelito en muchas cosas, nunca me pudieron satisfacer de la misma manera. Ahora tengo a Miguelito y además el 323ti. Se parecen como un huevo a una castaña (son opuestos en casi todo), pero siento que el 323 me hace feliz con muchas cosas donde Miguelito no llega (tracción trasera, reparto de pesos, motor gordote, etc), y que así como necesito ese BMW 323ti por muchos motivos, necesito también a Miguelito por muchos otros. Y ninguno de los dos me gusta más que el otro, simplemente cada uno tiene un punto distinto, y sirve para hacer unas cosas que el otro no puede lograr. Con el BMW me voy de viaje a Barbate Bajo como un señor, tranquilamente, con comodidad y gastando poco, cosa que Miguelito no conseguirá jamás. En cambio Miguelito tiene un componente de "sleeper" que el BMW no tiene, y la sensación que te da darle sopas con ondas a un fantasma con un coche que ni conoce, pequeño, raro, y fuera de todas las listas de coches míticos, hace que no quiera conducir otra cosa por la sierra. Pero el BMW se cruza y es más deportivo en su conducción "tradicional". Pero el Colt es más rabioso estirando por encima de 8.000 rpm. Pero el BMW... pero el Michubichi... y así comparto mi amor entre los dos, sin poder decidir por uno sólo.

Cuando tienes el coche correcto todo mola mucho, y cada estupidez relacionada con él te hace feliz: Vas a guardar la compra y no te cabe, y dices aquello de "es que este coche es un deportivo muy bestia y no tiene nada de maletero", y te llena de orgullo. O al revés, te cabe la casa entera dentro y dices esto otro de "joder es que es una maravilla, sirve para correr como un animal y también para ir a la compra o llevar a tus padres de viaje". Como marca todas las casillas de lo que necesitas y andas buscando, cualquier cosita en relación con tu coche te hace feliz. Cuando corre, porque corre como a ti te gusta (aunque sepas que siempre puede correr más), cuando traga mucho porque te hace gracia ir contracorriente. Cuando no traga, porque disfrutas consumiendo poco en trayectos moñas para luego gastarlo todo cuando llegan las curvas. Cuando suena porque suena como te gusta, cuando no suena porque está muy bien aislado. ¡Yo qué sé! ¡Cada uno tiene sus fetiches y sus tontadas con los coches!


Cuando tienes el coche correcto, empiezas a gastar dinero de verdad en él, porque ya sabes: "Se lo merece". Cualquier inversión chorra es una buena inversión. Desde ponerle ese cerquillo de la puerta que te falta, hasta meterle un motor mejor, un turbo, o una jaula. Sabes que tienes justo el coche que quieres, y ahora quieres que sea lo mismo pero más duro, más mejor, más rápido, más fuerte (Harder, Better, Faster, Stronger).


¿Problemas? Principalmente existen tres errores comunes en esto de tener tu coche correcto: Que en realidad no lo tengas, que por tenerlo te hagas una idea equivocada de lo que es en realidad, y que no sepas cuando debe dejar de serlo. Veamos un por uno:

1) Que creas tenerlo y en realidad no lo tengas: Es fácil, y más con determinados modelos muy vistosos, que te pienses que has dado con el coche correcto, cuando sólo se trata del entusiasmo inicial de los primeros días, y el calentón que te has cogido viendo vídeos de youtube o leyendo foros. Claro, te lo quieres creer todo, y ahora piensas que ese bicharraco que te has comprado consume 8 litros (como todos los coches del mundo sin excepción si consultas en los foros de cada modelo), que nunca se rompe, que los recambios los trae una cigüeña y que prácticamente no existe un coche más rápido sobre la faz de la Tierra. A las pocas semanas te das cuenta de que todo eso empieza a fallar estrepitosamente, y de que este coche apenas cumple con 2 de tu Top 10 de necesidades...


2) Que lo tengas, y que el entusiasmo se te vaya de las manos: Es entonces cuando pasas de leer hazañas épicas en los blogs de talibanes de ese modelo, a escribirlas de tu puño y letra. Porque a veces la testosterona actúa en sustitución de la adrenalina, y si tu coche no corre tanto como debería, allí están tus cojones toreros para adornar una anécdota hasta convertirla en hazaña. Es entonces cuando tu Nissan Primera 1.6 corre más que el halo de luz de los faros, que apenas proyectan unos pocos metros por delante del morro porque a los fotones no les da tiempo a avanzar más rápido que el coche (os juro que no me lo acabo de inventar yo), que tu Dodge Charger consume 8 litros de media regularmente (esto sí me lo acabo de inventar yo), o que un Saxo con una repro y unas suspensiones va casi igual que un Evo en una carretera de montaña, porque es más ligero y eso se nota mucho (tócate los cojones mariloli).

3) Que no sepas cuándo tu coche correcto ya está dejando de serlo. Cuando estás en un pueblo turístico a 100 Km de la capital y ves que llegan desde esos 100 Km a 3 tíos montados en un biplaza, sabes que sea cual sea su plan, tiene fallos muy serios. Principalmente porque yo no me monto sentado encima de las piernas de otro hombre a ver si me clava la pistola. Hay que saber cuándo el coche que ayer cumplía con tus necesidades hoy ya empieza a hacer aguas. Compraste un Audi 90 2.2 chulísimo por 600 euros, lo dejaste bonito, y te hacía un servicio para moverte de aquí para allá, fenomenal, te hacía una ilusión loca porque tu padre tenía uno igual. No gasta, no se rompe, y las piezas de los recambios cuestan cuatro duros. Ahora ya has tenido que cambiar el cabezal de la inyección mecánica, una culata, una caja de cambios, te da problemas el circuito de la gasolina, se sigue calentando, y le suenan los rodamientos de todas las ruedas. Te has gastado 3.000 euros en arreglar cosas de un coche que cuesta la mitad que eso.... Hmmm, piensa si no era hora de soltarlo por 500 euros y comprarte una chatarra parecida que te haga la misma ilusión, antes de gastarte todo eso, no me creo que ese Audi 90 sea tan irremplazable como para gastarte lo mismo que en otro Audi de la misma época y mucho más chulo. Se te ha ido de las manos. Ya no es tu coche correcto, es un pozo sin fondo de tragar dinero.



La solución a los 3 problemas anteriores pasa por el mismo punto: Ser realistas. Ya pero es que ser realista es muy duro, la realidad duele! Tranquilo hamijo, la realidad duele, sí, pero es lo único que hace que unos insensatos como somos nosotros mantengan un punto de sentido común, y no terminen de perder la cabeza del todo. Es muy bonito pensar que tu coche actual, que tanto te gusta, nunca morirá, nunca se romperá del todo, siempre seguirá vigente, y siempre cumplirá con todas tus necesidades. Y parece muy frío y hasta pesimista pensar que tu coche favorito, del que estás enamorado, tarde o temprano será sustituido por otro diferente, que cumplirá mejor (esperemos) con tus necesidades de ese momento, y que incluso te hará más feliz (cosa que ahora mismo no concibes, crees que pensar en este punto es como poner los cuernos a tu novia, estás sacando las cosas de quicio, no es más que un puto coche por mucho que nos guste y por muy felices que nos haga). Que tu coche correcto te hará muy feliz, pero es mucho peor que otros coches (y también mucho mejor que otros tantos). Que no pasa nada si estás enamorado de tu Civic EG6 y un jubilado te da sopas con ondas subido en un Cayenne escuchando un disco de Siempre Así, o si al imbécil de hijo de tu vecino le compran un Subaru Impreza STI que no sabe conducir, y corre más que tú. La vida va a ser siempre muy cruel con aquellos que viven en los mundos de yupi, así que haz las maletas y vente a la realidad cuanto antes. Verás qué cantidad de disgustos te ahorras y cómo empiezas a disfrutar las cosas por cómo son!


Así que si ahora mismo tienes el coche correcto, enhorabuena, y recuerda: Hay que ser realista. Si aún no lo tienes, no te preocupes, te aseguro que lo tendrás si sabes buscar y ser paciente (y con algo de suerte, no lo vamos a negar). Y nunca te olvides de disfrutar lo que tienes, aunque sea un truño que alucinas, seguro que tiene su punto, y te permite pasarlo bien de alguna forma. Todo se puede mejorar un poco con las chuches adecuadas, así que no me seas llorón, que seguro que no es para tanto. Hay pocas sensaciones en esta afición como la de saber que tienes el Coche Correcto, así que ya sabes, usa la cabeza, usa el corazón y disfruta todo lo que puedas!!!

26 comentarios:

Fran dijo...

Esa misma sensación de "éste ya no es mi coche correcto" la tuve cuando tuve que deshacerme de mi querido Fiat de 3 puertas y suspensión deportiva, porque mi primer hijo venía de camino...
Ahora mi coche correcto es evidentemente otro, pero estoy seguro que no será el último ni el que más satisfacciones me dará.
Un 10 por el artículo!!

Anónimo dijo...

¿Y como se llama el estado en el que no quieres que las cosas cambien por no cambiar de coche? Ej, no quiero tener hijos por no cambiar de coche. No es mi caso, pero se me ha venido a la cabeza.
Yo estoy en estado en el que creo tener el coche correcto, acorde con la economia del estudiante, un coche bonito y resulton (amarillo bengala), que consume poco, bien cuidado y siempre en la familia, pero que se come todo mi presupuesto en chorraditas.

Sr.Kiwi dijo...

Gran entrada!! a mí me pasó al revés, cuando compré el mr2 pensé que me había columpiado, pero ahora que llevo casi 3 años con él se que hice lo correcto. Me decían "es un 2 plazas!!? y donde vas a llevar a la gente!??"; la gente, que vaya en su coche... sé que los hay más rápidos, más potentes, que gastan menos, pero también sé que el grado satisfacción/diversión/sensaciones es difícilmente igualable... espero me dure muchos años, además soy consciente que nunca volverá a haber nada parecido (manual, pequeño, ligero y trasera, lo que venga a partir de ahora fallará en alguno de esos puntos y todos lo sabéis...). Para todo lo demás, tengo un kadett jajajajajaja

Disfrutad de vuestro coche, sed felices con él, podéis desear otro y envidiad al que lo tiene, pero él nunca tendrá el vuestro.

Ander Arribillaga dijo...

grandísimo artículo. pura filosofía de vida. completamente de acuerdo en cada una de las palabras.

hay que aprender a ser realistas y a no auto-engañarse y, cómo no, saber disfrutar con lo que tienes. es muy dificil tener la cabeza fría cuando lo que habla es un corazón caliente. es lo que tiene la pasión, que a veces te nubla la mente.

tener claras tus prioridades es vital y si ves que tu adorado coche actual no cumple, cambiarlo (así es como conseguí yo el mío, porque las necesidades del dueño anterior cambiaron). y si tienes suerte y puedes permitirte dos coches que se complementen (caso del Sr. Pera), mejor que mejor.

yo por ahora seguiré con mi clio, que aún hace que gire la cabeza para mirarlo, o me hace decir "¡pero qué bonito es!", o darle una "palmada" (con suavidad) en la aleta, como quien saluda a un amigo. lo amo cosa bárbara, aunque eso no quita que pueda serle "infiel" con otro coche, y disfrutar lo mismo con el "nuevo" (nunca son nuevos XD).

PD: echaba de menos un artículo, tenía mono. me creais adicción FW!

sr.Lolomoto dijo...

Que cierto es je,je, ahora me encuentro en ese punto de felicidad/enamoramiento en que mi coupe me hace sentir especialmente feliz con solo girar la arcaica llavecilla que ni tiene apertura remota ni na de na, y estoy totalmente convencido de que dada mi situación no podría tener nada mejor es que me queda incluso mejor que a Sony Crocket (corrupción en myami) el daytona negro (en realidad era un corvette carrozado d Ferrari por falta de presupuesto), cuando solte todos mis ahorros y me quede que no sabia si ponerme a vender cleenex en los semáforos para llenar el deposito no sabia si había hecho muy bien con esa compra he incluso pensaba...esto te pasa por leer tanto al Sr. Pera, que si la "oda al E36,...que si tal y patatal...) pero ahora estoy convencido de que es una de las mejores cosas que he echo en la vida , GRACIASS por darme el empujoncito que necesitaba, ...por cierto y pienso dejar en mis ultimas voluntades que me entierren con el.
Un fuerte abrazo a todos los enfermos,carbonillas y averiados mentales en general :)

Anónimo dijo...

El coche correcto es aquel que, con tus medios económicos para adquirirlo y mantenerlo, consigue satisfacer tus gustos y necesidades actuales de la forma más completa posible.

Dentro de esa definición entra mi exup del 94. Vivo rodeado de hectáreas de zona azul y con mi presupuesto no hay nada que de esa cantidad de MIEDO.
Si no fuera por lo de coche claro.
Sr Breba

Luis_Typhoon dijo...

Tenéis más razón que un santo. Y lo digo con conocimiento de causa, ya que también estoy con "el coche perfecto" en éste momento para mi. Y también me quedo mirándolo embobado cuando lo dejo en el garaje, las piezas nuevas es "porque se lo merece"...

Lo cierto es que cuando lo pienso digo: no, éste coche me acompañará para siempre, pero luego entra el Pepito Grillo y me viene "si, claro, vas a meter a la parienta, los churumbeles, tu mismo y toooodo el equipaje para hacer un viaje a donde sea... siiii claaaaro..." y pienso que entonces, si me lo puedo permitir, lo mantendré como 2º coche para sembrar el terror y evitar que los críos caigan en las drojas porque se gasten su dinero en coches (como bien dijisteis en Twitter).

Sois muy grandes!!!

Sr. Sandia dijo...

Amen. Si señor de las entradas que mas me han gustado... eso si no se si se me menciona con determinado 1.6.... jajajajajaj

Anónimo dijo...

Necesito una entrada en este blog para decir lo que pienso, no se si puedo siquiera resumirlo pero lo intentaré.
Como el señor pera también tengo un trasera potente y un utilitario de diario. Lamentablemente el utilitario no tardará mucho en caerse por su propio peso a no ser que invierta mas dinero de lo que cuesta en el, que no creo k lo merezca...
Asique ahora tengo el conflicto mas grande de mi vida.
¿Qué coche me compro? Porque lo que tengo claro no, clarísimo, es que al deportivo este le tengo que hacer millones de cosas, y que por mucho que pasen los años, los días, y salgan canas, este es el coche de mis sueños, el coche de mi vida, y ¿sabeis por que lo se? porque ya lo tengo! y el mismísimo me lo ha demostrado.
Pero ese coche no se puede usar a diario, no. asique mi cabeza loca me dice, comprate un Miata y liala parda del todo! pero el sentido común (la novia) me dirá lo contrario. puff que indecisión! por que el sentido común al fin y al cabo tiene razón...

Anónimo dijo...

Al Sr. Kiwi le diria el Opel Speedster, que me parece una obra de arte,

pero me alegro ver que no soy el único que marca casillas con su coche como un condenado. xD.

Es bastante satisfactorio cuando nos gusta lo que tenemos y nos satisface, ese estado anímico como el de superar un miedo, sentirse guapo por una camisa y chorradas similares que nos hacen sonreír y disfrutar de la vida.

Un brindis por todos y cada uno de los hierros que nos han hecho, hacen y harán disfrutar!!!!!

Sr.Rotondas dijo...

Buenisimo lo del primera 1.6, yo tube uno y la que lie en Can Padro un dia de lluvia con los compañeros de tandas armados hasta los dientes. Luego venian a preguntar si era el GT. Como me dijo un amigo, ...si me lo cuentas y no lo veo, no me lo creo. Siempre se puede disfrutar de alguna manera por muy modesto que sea tu coche, prueba a hacer unas pistas de tierra por ejemplo (como iban los pandas en el nacional de tierra). Tambien me ha encantado lo de ahorrar suco en trayectos moñas para cuando llegan las curvas. Joder, parece que me conozcais!!!! Jajajaja

Sr.Kiwi dijo...

@Anónimo, el speedster es antiguo, como mi mr2 (2005); a lo que me refería son los coche nuevos, que ya no se harán coches de esas características, pequeños, ligeros, trasera y manuales... el último en su especie es el "gt86/BRZ", y lo pongo entre comillas porque supera los 1200kg (aún así, comparado con los 1400-1500kg que pesa un golf es una maravilla...); Una pasada pudo ser el 4c, pero ya es con levas... todos los M de nueva generación pesan como camiones y son secuenciales... eso a lo que me refería.
El que haya llevado un coche de menos de 1000kg entenderá mis parabras

nachetetm dijo...

Puede que yo también lo haya encontrado :-) Mientras disfrutaba de mi MX5 1.8 era feliz como un enano, amaba el coche sin mesura. Sin embargo, siempre andaba pensando "me faltan frenos y caballos". El coche lo disfrutaba muchísimo, pero me seguían faltando frenos y caballos. Ahora con el S2000 ya no me falta ni lo uno, ni lo otro :-D Añoro algunas cosas del MX5, pero ahora voy por el mundo y cuando miro alrededor no envidio a nadie. No se me ocurre ningún coche que me pueda hacer más feliz (bueno sí, el mío pero haciendo 8l a los 100kms :-D)

Sr. Nono dijo...

Mi coche me vino de regalo, o me lo quedaba yo o se tiraba, y como no tenía coche, pues para mí. Al menos con 23 años sólo tiene 78mil km. Era, es y será siempre un coche de abuelo. Corre poco, gasta muuuuucho (a menos que lo conduzca un abuelo) no tiene comodidades electrónicas, el aire acondicionado hace que pase de los 12 a los 14/100 por lo que se usa en caso de emergencia.
Ahora le están saliendo las tonterías, rodamientos, cremallera, amortiguación y además coinciden con cambio de aceite o de ruedas.
Entras a un taller con él y según lo que sepa y a edad del que lo toque te dice que como esos ya no hacen y que me queda coche para otros 20 años, o lo contrario "no le eches más dinero al coche"
Claro que quien te dice eso no te va a dar el dinero que te falta para uno más nuevo al que echarle dinero encima también.
Es un coche feo, antiguo (hasta para su época) le he hecho tres tonterías para hacerlo más mío y sentirme más orgulloso tanto de él como de mí mismo. Veo otro igual por la calle (aunque no lo hay) y no me gusta, me gusta el mío porque es mío.

Pero en cuanto tenga una nómina aceptable (y estable) jubilo a pobre Chamade por otra cosa que me lleve igual de rápido pero gastando algo menos.

Delco Octane dijo...

Artículo de 10, pero lo de Harder, better, faster, stronger me ha matado xD guiño, guiño.

Sergio R dijo...

¿Un ejemplo de auto perfecto es Thunder Bacon en las 24 h de Guadix?
A propósito, ¿cuando volverán a meterse en una aventura semejante?.
Saludos

BecauseRaceGuy dijo...

Quería en primer lugar daros la enhorabuena por el artículo, considero que es bastante realista y acertado en la mayoría de los aspectos, sin embargo discrepo en uno de ellos, intentaré exponerlo de la forma más plausible, aunque entiendo que se omita por el, quizás, escaso porcentaje de afectados por dicha situación...

En el artículo no se hace mención a un caso particular, donde el amor no es platónico sino real, donde ese vehículo de ensueño está al alcance de nuestro bolsillo, hablo de ese pequeño porcentaje de personas que vive enamorada de un pequeño hot hatch europeo (aunque a mi me gusta más llamarlos, Supercompactos), de un deportivo japonés, o de un roadster inglés que, por caprichos del destino tocó su corazón de forma en que ninguna otra máquina puede hacerlo. Pues bien, en el momento en el que vemos real ese sueño no dudamos un instante, como es natural, en cumplirlo, es entonces donde llegamos al punto sin retorno, ¿podemos considerar que alguna vez ese sueño esté obsoleto, que ya no sea adecuado a nuestra forma de vida?¿no podemos sufrir unas pequeñas incomodidades o incluso plantearnos adquirir otro vehículo de bajo coste para poder mantener ese sueño? yo creo que si en algún momento ese cariño, ese amor que le tienes al coche desaparece, anteponiendo cosas secundarias como el confort de marcha, el aire acondicionado o el ESP al sueño de tu vida, es simplemente que no era tan fuerte el vínculo hombre-máquina como en un principio se había supuesto, no era el coche correcto, el coche de tus sueños.

Delco Octane dijo...

Para BecauseRaceGuy: Pero es que no hablan del coche de tus sueños, hablan del coche correcto. No es lo mismo, la mayoría de nosotros no podríamos costearnos el coche de nuestros sueños y recurrimos al coche correcto. Si el coche de tus sueños es uno que puedes costear entonces eres un privilegiado y tienes mucha suerte, pero la inmensa mayoría no podemos. No hay que confundir uno con otro, yo quiero mucho a mi coche pero no es el de mis sueños y tarde o temprano lo venderé por otro que me suponga un escaloncito más para ese sueño =)
Un saludo.

BecauseRaceGuy dijo...

Para Delco Octane:
Entiendo perfectamente lo que dices, hay coches que simplemente tenemos porque en ese momento son lo mejor que podemos tener, simplemente quería puntualizar en el hecho de que no todos los "amores" en el mundo del automovilismo son platónicos, y si ese es el caso no tendríamos por qué prescindir de él. De verdad te doy la razon en que es una suerte el poder tener el coche de mis sueños, pero la suerte no es económica, digamos que es una fortuna a la hora de enamorarse por así decirlo.

No quiero enrollarme así que te pondré mi ejemplo particular. Desde que tengo uso de razón, mi primer recuerdo de un coche que me enamoró pertenece al patio de párbulo, en mis primeras andanzas con el Micho 1 (gran libro de lectura por cierto, para aprender lo mejorcito), recuerdo divisar una silueta negra que me caitivó, rezando en la trasera, Golf Gti, según mi padre, un Golf 2. Con el paso de los años caí en la cuenta de que mi sueño no era tan lejano, aquel coche que un dia soñé estaba ahí, era plausible, y a día de hoy estoy restaurando el golf de mis sueños, y para rizar el rizo, un 16v, con el que llevo soñando desde aquel día. Seguramente llegue el día en el que o bien mis capacidades estén por encima del coche como conductor, llegará el día en el que sea incómodo e inseguro, pero si algo se es que ese coche es para toda la vida, llámame radical, pero ya lo he dicho muchísimas veces, no lo cambio por nada, ni siquiera por mi sueño húmedo platónico, un m3 e30 sport evo.

Disculpa el tochaco, solo es un punto de vista, me encanta debatir puntos de vista, saludos.

Rafael dijo...

Puñeteros Fuelwasters, cómo nos leéis la mente...
¡Sois cojonudos! Un saludo.

Anónimo dijo...

Yo he cambiado un E36 diesel de 120 CV por un Fabia de 68CV. Era mi primer coche, y pasar de un trasera a un delantera, con la mitad de potencia y sin turbo... Como que la alegria se te va a tomar viento, y las ganas de disfrutar se reducen a ver los consumos que ahora son un tercio de lo que eran con mi BMW (cada dia lo añoro más, a pesar de que se que hice lo mejor). De todas formas no me quejo pq para jugar tengo un clasico americano, con un motor de casi 5 litros carburación (q me da muchos disgustos, pero q algún dia me dejaran bien)... Y ese si que es para toda la vida (y a ver a quien se lo dejo en herencia)

Sergio dijo...

Gran post!!! Llevaba tiempo sin postear, aunque no sin leer (palabrita del niño Jesús). Aprovecharé esta entrada para redimirme.
En mi caso, 5 años y medio después cada vez estoy más convencido de tener el coche correcto, mi querido Sprint. No sé, ni quiero saber, cuando llegará el día en que deba/quiera cambiarlo por otro. Es más, espero no llegue nunca. Sí, soy así de radical :P. Mi coche cumple todos mis requisitos, y si no, me los invento. Porque mi coche puede llevarme rápido, lento y cómodo, ser exótico y pintón (que lo es), práctico y poder acercarme al IKEA a comprar (ja ja ja) o al desguace por piezas, o bien llevarme el día de mi boda (sin pintar, ni haberle cambiado aceite o hecho la distribución... y recién comprado) o pegarse 1400 km sin rechistar (la semana pasada, sin ir más lejos)... En fin, mi coche lo quiero y, aunque me entren venazos y quiera comprarme un Spider, mi coche estará ahí siempre.
Gran entrada, Sr Pera, gran entrada.

El del Sprint.

Sergio dijo...

... por cierto, mi coche tiene 27 años, carburado (dos carburadores dobles de 40), pesa 910 kg, tiene un motor boxer de 1.5 l y 105, no tiene ni AA, EE o DA... ni hace falta!

El del Sprint.

Julien dijo...

A mi es que con los coches me pasa como con las mujeres. Que sí, que este está muy bien, pero quiero tener todos los que veo por la calle.

Anónimo dijo...

Exceleeente!! (léase con voz de Burns mientras juntas las puntas de los dedos).
La verdad es que me parece más que correcto todo lo que se dice en el texto, es más voy a hacerle a mi novia que se lo lea de arriba a abajo, ya que normalmente solemos tener discusiones por mi forma de ver los coches (que son mi hobby, y como explicar un hobby tan intangible como este, bufffff como le explicas a alguien que por ejemplo un MB 190 2.5 evo II es un clásico que gana valor con los años cuando la otra persona sólo ve una "chatarra vieja con más años que el inmortal Jordi Hurtado").

En fin, como de costumbre una lectura muy amena.

Un saludo

Xule

Oscar Garcia dijo...

Te das cuenta de que cuando lo aparcas en la calle, lo cierras y te alejas, te giras un momento para verlo, porque te gusta mirarlo por última vez. Me senti muy indentificado con esto!

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