Sr. Pera miércoles, 26 de enero de 2011

La noticia ha hecho explosión en la prensa mundial con asombro: Ferrari saca un modelo con tracción integral de serie. En el Reino Unido no han tardado en poner el grito en el cielo, que si es una pena, que si han tirado su casta por la ventana... en Italia lo mismo, la prensa recela de la nueva bestia que sale de la factoria de Maranello.




Se trata del Ferrari FF, el modelo que sustituye al 612 Scaglieti. Seamos honestos, el 612 no gustaba a nadie, ha sido un fracaso de ventas, y no pudo igualar la elegancia y el encanto de su predecesor, el 456 GTA. Que ahora su sucesor venga con tracción a las 4 ruedas no significa el fin de la civilización moderna. Veamos:

Ferrari quería un coche para que sus clientes habituales pudieran utilizar a diario en el trafico de la ciudad, y les sirva tambien para moverse con soltura por la nieve de las montañas o en suelo mojado durante el otoño. ¿La solución? Una bestia de 650cv y tracción integral, 2+2 plazas y caja (transaxle) secuencial de F1.

Decimos que no nos parece el fin del mundo, porque sin duda el coche parece estar bien hecho: Un sistema de tracción 4x4 que pesa aproximadamente la mitad que uno convencional, un reparto de pesos casi perfecto (que incluso pesa un 1% más en el eje trasero que en el delantero, llevando el V12 descansando sobre el frontal, todo lo retrasado que permite el chasis), y la tecnología habitual de Ferrari para estas salvajadas: Frenos cerámicos que funcionan de verdad, caja de cambios Getrag secuencial de las de F1 que suele montar Ferrari, uso extensivo de la fibra de carbono...


¿Se trata de un sacrilegio? ¿Ha roto Ferrari su tradición inviolable de fabricar coches de propulsión trasera?

La respuesta es bien sencilla: Cuando Ferrari lanzó el Dino con motor central trasero, rompiendo la tradición de motores delanteros, ¿Se acabó Ferrari? Cuando Ferrari lanzó el 288 GTO o el F40, ambos con motores turbo, años después de que Enzo Ferrari afirmara que los "motores turbo son para quienes no saben hacer motores", ¿Se acabaron los Ferraris míticos o más bien se forjaron como las piezas más codiciadas? 

Seamos razonables. No estamos hablando de Porsche, que traiciona sus principios y desdice las directrices de Ferry Porsche cada dos meses a cambio de vender más y mejor. Estamos hablando de la fórmula de siempre, de todo gran GT, pero con mayor capacidad de tracción, un uso más razonable, y la misma capacidad de cruzar el coche y divertirnos que con la versión de propulsión de sus predecesores. ¿De verdad es una locura tan grande?