Sr. Pera viernes, 3 de junio de 2016

Un coche interesante por su cotización hoy en día (precios que empiezan ya a despuntar, cuidadín), y porque a pesar de ser objeto de culto para muchos aficionados, nunca ha sido plato de buen gusto en esta casa, y nunca lo hemos entendido. En cambio, hoy parece que hemos comprendido un poco mejor lo que es en realidad un 911...




Había ganas de pruebas, y ganas de traer al blog aparatos de gran potencia y enormes velocidades! Y como siempre nos fijamos especialmente en aquellos coches que presentan una especial cotización y una excepcional relación prestaciones/precio, el 996 Turbo era el candidato ideal para examinar hoy en el blog.

Lo cierto es que no es el primer 911 que cae en nuestras manos, ni el primer 996, ni el primer turbo. Siempre nos han parecido coches que corren mucho, pero con unas sensaciones al volante que nunca nos han gustado, que no entendemos, y que nos hace aborrecer todo este hype de que cualquier objeto relacionado con un 911 parece mitificado hasta el infinito. Hoy, gracias a nuestro amigo Jorge Solaz y su Porsche 911 turbo, ha cambiado un poco nuestra percepción, y ya parece que comprendemos parte de la gracia de todo esto...


Porque entre los fanáticos de Porsche hay que hacer una distinción: Los que realmente saben, que pilotan, y que te dan una lección en cuestión de segundos con sus propias manos, que adoran Porsche porque les ofrece unas sensaciones únicas y un nivel de prestaciones muy elevado; Y los tali-fans a los que les han dejado uno de su tío una vez, que les ha tocado una experiencia de conducción de esas de pasear con un 911, o que directamente tienen uno en propiedad pero lo usan para darse paseos y crearse una fama de no se sabe muy bien qué. En realidad carece de importancia esta famosa distinción, ambos extremos lo pueblan pocos pero muy llamativos ejemplos, y como siempre, la realidad y la razón andan en un justo término medio.

El Porsche 911 tiene un error en su distribución de pesos como una casa de grande, y eso se nota (y mucho) en los efectos de su conducción, flotabilidad y otros problemas que el marketing y el autobombo de muchos han querido convertir en "gracias" de un "comportamiento especial", o de "el carácter auténtico de un 911", cuando no deja de ser un error, mantenido en el tiempo, y que unos ingenieros realmente buenos han sabido disimular bastante, y hasta darle ciertos beneficios en la parte buena que ese error le otorga (tracción por ejemplo), con una labor titánica y un trabajo digno de todo elogio, que han convertido a estos coches en auténticos aparatos de correr (ahí están sus éxitos en competición, manteniendo ese motor trasero). Imagina que las casas de un conocido arquitecto tienen goteras, se te ocurre decirlo en voz alta y todos te dicen que no tienes ni idea, y que esas goteras son parte del encanto de las casas de fulánez, el arquitecto de moda, que no son un defecto, que es algo que le da carácter. Cada uno decide los engaños con los que desea tragar, siempre hemos defendido que cada uno se gaste el dinero en lo que le salga de las narices, faltaría más...


Hoy, en cambio, hemos comprendido un poquito mejor todo este tema de la gotera. Porque el 996 Turbo de Jorge está de serie, bastante bien conservado, con unos amortiguadores Bilstein en sustitución de los originales, que estaban ya muy gastados, y para de contar. Por desgracia alguien pintó su preciosa carrocería gris plomo (o titanio, gris oscuro en definitiva) en color blanco, y ahora Jorge quiere devolverle su color original, a Dios gracias. Por lo demás, el coche no tiene modificaciones reseñables ni aspectos mecánicos que deban ser tenidos en cuenta, más allá de que el alerón retráctil tiene un pequeño fallo de funcionamiento que ya estamos solucionando (por eso en todas las fotos, incluidas las de autopista, sale plegado). Pero aquí la diferencia es que Jorge tiene muchas manos, muchas más que nosotros 2 juntos... Y a parte de explicarnos mejor cómo debemos llevar su coche, y cómo debemos afrontar sus problemas, nos ha podido dar una vuelta en condiciones y demostrarnos lo que es capaz de hacer.

Y cuando superas esa barrera, te lo explican, y te haces a él, el Porsche 911 cambia mucho las cosas.

Para los que buscan una prueba al uso de las que solemos hacer aquí, vamos a proporcionarles ahora una pequeña píldora de emociones al volante:


Te subes al coche y lo primero que te llama la atención es la diferencia entre detalles de mucho nivel y detalles de coches más tipo Smart (sí.). La visera del cuadro de mandos viene tapizada en cuero de buena calidad, mientras que las enormes inserciones plateadas son de plástico malo pintado de gris metalizado, como las de los utilitarios más low-cost, de esos que le das golpecitos con la uña y suena a tic-tic... La posición de conducción es realmente buena, los asientos son cómodos aunque sujetan poco por los lados (para nuestro gusto), y en cambio la guantera se les ha olvidado ponerla cuando diseñaron el salpicadero... Como todo lo que hemos contado hasta ahora sobre los 911, es contradictorio y lleno de luces y sombras, y esto se refleja también en su interior.

Giras la llave, en el lado izquierdo esta vez, y despiertas ese característico sonido del 6 cilindros boxer de porsche, con turbos... Es un sonido que ahora nos parece muy auténtico, pero que en su momento horrorizaba a los porschistas de pro, que venían de la autenticidad del 993 y recibieron el 996 refrigerado por agua con enorme escepticismo. A mí nunca me ha parecido un sonido especialmente bonito, pero desde luego es inconfundible. Empiezas a andar, y notas que el tacto general es duro, la dirección ofrece muchísima resistencia al giro, parece que quiere volver girando como loca a su posición inicial en un descuido, y vas soltando el embrague con cuidado para avanzar sin atravesar al coche de delante...

(Que un coche con los pesos tan mal colocados te permita jugar tan bien con ellos, significa que el trabajo que hay detrás es realmente de quitarse el sombrero)

El empuje es enorme, y aunque vayas muy despacio y con los turbos apenas sin cargar, notas que su abultada cilindrada ya es suficiente para mover el coche con soltura a bajo ritmo... pero cuando aquellas caracolas empiezan a girar, de repente la adrenalina se dispara:

Cuando el 911 turbo sale a plena carga tu cuerpo se aplasta contra el asiento, todo lo que ves por el parabrisas se acerca muy muy deprisa (y cada vez más), mientras el sonido se vuelve violento y se acompaña de ese bufido característico de los turbos gordos. Es una sensación difícil de asimilar cuando los objetos golpeables se juntan demasiado, y que sólo se interrumpe para cambiar de marcha en un instante con una palanca que no es ninguna maravilla ni por diseño ni por manejo o tacto, y que da pie al siguiente hierro, siguiente acto, siguiente sinsentido de empuje y brutalidad, justo como nos gusta! Y como siempre en estos casos, de coches turbo de altos vuelos, parece que el empuje es siempre el mismo, ya vayas en 2ª que en 6ª... Parece no tener fin.

Pero es en las curvas (las más leves también) donde los pelos se ponen de punta. Porque cuando vas a empezar a girar, esa primera fracción de segundo en que el coche parece que flota del puente delantero, te da sudores fríos. Efectivamente después de esa fracción de segundo el coche gira, y entra por donde le digas... Pero el susto te va a costar quitártelo, y se repite instintivamente una y otra y otra y otra vez. Y en todas ellas el coche entrará en la curva después de darte el susto. La dureza inicial de la dirección de la que hablábamos desaparece por completo cuando echamos a volar, y se vuelve realmente blanda. A pesar de la enorme precisión que le han dado los ingenieros de Porsche a la dirección, muchas veces se antoja imprecisa por el recurrente tema de su diseño.

Una vez que el coche entra en la curva y tú aún estás hiperventilando, el apoyo es rápido y firme, pero notas un enorme vaivén de pesos si juegas ligeramente con el acelerador, pisando o ahuecando muy levemente, y notas como el peso de ese motor gordote tira del puente trasero hacia afuera en mayor o menor medida mientras el volante se insinúa... Y no hace demasiada gracia en un principio, de momento te prohíbe hacer correcciones o tratar de perdonar errores iniciales. Después decides que lo mejor para evitar sustos es no jugar con los pesos ni pretender ayudarte de ellos por el momento, y en cuanto enfilas la salida vas abriendo gas con decisión, y el 911 responde con furia y una tracción enorme, beneficiándose ahora un poco mejor de su peculiar reparto de pesos.


Acerca de su proverbial frenada, diremos que es muy buena, pero tampoco nos parece tan excepcional como siempre nos la han vendido. El coche frena bien, muy bien (gracias a Dios, porque las velocidades que manejas con él necesitan poder parar rapidito si es preciso...), y su tacto es delicioso por ser muy "a la antigua", de tener que pisar con decisión y gozar de poca asistencia y mucho tacto, pero frena igual de bien que otros muchos coches de su época o de años similares que ya montaban buenos equipos de frenos, y de los que no se ha creado tanta leyenda al respecto. No los critico! Ojo! Digo que están realmente bien! Pero critico a los que han ido diciendo que son unos frenos siderales y muy superiores a los de todos los demás coches sin excepción.

El motivo principal en mi aversión por los Porsche 911 radica en todo lo que genera su nefasto reparto de pesos, que se nota, se nota muchísimo, y no digo que le perjudique (que también), sino que se deja notar en unas reacciones que no me parecen en absoluto agradables cuando pretendes ir rápido y tener una percepción de precisión y control que inicialmente no existe (o mejor dicho, que existe, pero llega con un poco de retraso). PERO...

...PERO he de decir que gran parte de ese susto inicial se pasa con la práctica. Porque las 100 primeras veces que entras con el 911 en una curva crees que te vas a matar (al menos si lo haces a cierta velocidad), y te hace tender naturalmente a cambiar la trayectoria, abrirte más, entrar diferente para salir cerrado y en definitiva hacer una trazada que te proteja del posible subviraje que estás temiendo constantemente. El bamboleo de su peso al jugar con el gas hace que quieras mantener el coche pisando bien con un poco de gas durante toda la curva, y eso acentúa aún más el descargar de peso el tren delantero y que tengas aún menos precisión y confianza en la dirección. Pero cuando te acostumbras, te confías, y repites la operación muchas veces (con un poco de ayuda de la fe que quieras tener), te das cuenta de que no hay nada que temer, y que es sólo cuestión de tiempo que ese acto reflejo de nuestro cuerpo (debe de ser instinto de supervivencia) desaparezca al ver que no falla. Y entonces entiendes un poco mejor que está muy bien. Lo entiendes, funciona, responde, corre, gira, tracciona.


Llegados a este punto, no es que de repente, como ya te has acostumbrado a él, ya pienses que es una maravilla, y que ese defecto no es un defecto. Claro que lo es. Lo que pasa es que has aprendido a vivir con él y no sufrirlo demasiado, le pierdes el miedo y le das importancia relativa. En el símil de la casa de lujo de un arquitecto de moda que tiene una gotera tremenda como seña de identidad, esto sería como si al cabo de un tiempo viviendo allí, aprendes que las goteras aquellas van a parar a un desagüe que no habías visto, y que no van a producir más daños que eso. Es decir, ahora que entiendes que no va a ir a mayores, no dices "ah vale, la gotera no existe", o "la gotera es super buena idea", sino más bien "la gotera no es para tanto, me gustaría que no estuviera ahí, pero sus efectos no son tan perjudiciales como pensaba al principio". Aún más directo, y para terminar de conseguir que los porschistas por fin me odien con toda su alma: Pienso que el Porsche 911, con el motor bien colocado en el sitio correcto, sería un coche tremendamente mejor de lo que es ahora. Ahora mismo es bueno, ahora mismo es un coche muy bueno, sin duda, pero con el motor bien colocado sería realmente el coche incontestable del que todos hablan.

Y entonces viene Jorge Solaz, nuestro amigo sufridor que nos ha dejado su Porsche para que digamos todas estas barbaridades, y nos demuestra lo que puede llegar a hacer si se le trata como se merece:

El coche sale escarbando el suelo como un poseso y medio de lado, catapultado marcha tras marcha hasta velocidades infames. Nos acercamos a la primera curva y pensamos que vamos a irnos rectos sí o sí, pero tras la potente frenada de la que os hablábamos, el coche entra en la curva, asienta con franqueza y pasa como un rayo. Jorge abre gas temprano porque el Porsche nos lo permite, y tras ganar velocidad inicialmente no tarda en ir saliendo de lado con rabia hacia la siguiente curva, en la que se repite la operación. Llegamos a enlazadas de "baja" velocidad, que acabamos negociando como curvas intermedias (en torno a 80-90 kmh), y con sus buenas manos Jorge sabe colocar el peso del coche en las transferencias donde le da la gana, se cruza, se sujeta, y sale de allí derrapando pero sin perder tiempo. Verdaderamente es capaz de llevar el coche por donde quiere, y nos demuestra que el 911 turbo es un coche capaz de ser realmente rápido, pero muy muy muy rápido si se sabe llevar en condiciones (yo no soy capaz de negociar estas curvas a esas velocidades con un coche que no es mío, por decencia, y que además no estoy demasiado por la labor porque el estilo de conducción de este coche no me gusta en absoluto), y que realmente es merecedor de la fama que tiene de coche prestacional, crudo, y realmente rápido

Ya sabéis que hemos probado coches más potentes que este, más rápidos y más salvajes, y no es cuestión de eso, no importa el crono, no importa hiperventilar o bajarse del coche con las piernas temblando (Z06), es cuestión de sensaciones, de gustos, y de preferencias lo que hace que un bicharraco te guste más que otro. 


Resumiendo todo lo vivido:

El Porsche 911 Turbo 996 es un auténtico FuelWaster (rodando en circuito, y haciendo números después, te salen consumos en torno a los 70 litros a los 100 km, cosa que nos encanta), y aunque tiene ese error de concepción que ha heredado durante generaciones, unos ingenieros que no parecen humanos lo han sabido mitigar, aprovechar en cierto modo, y conseguir hacer con él un coche genuinamente rápido, eficaz, y con buenas sensaciones de pilotaje crudo para aquellos con las suficientes manos como para lanzarlo realmente rápido en las curvas que se pongan por delante. Para los demás, será un icono insuperable con el que darse paseos y crearse una imagen. A mí sigue sin gustarme, y lo digo porque esto es un blog (concretamente "mi" blog), y un blog siempre debe tener una connotación de opinión personal, sigue sin gustarme porque en ese supuesto encanto del reparto de pesos veo más defectos que virtudes, pero es una cuestión personal, y no puede empañar el hecho de que el Porsche 911 turbo 996, a pesar de todo eso, y a pesar de que sus plásticos por dentro no se los merece ni un smart de primera serie, es un deportivo como la copa de un pino, que si cae en buenas manos es enormemente eficaz, que si cae en malas manos va a terminar contra un árbol, y que como hemos visto con nuestros propios ojos, rondando de serie, con gomas en mal estado, hace 1:50 en el Jarama, cosa que no es normal en un coche de hace 15 años.

Y todo lo demás, es opinable.

17 comentarios:

Jony dijo...

Siempre me ha resultado curioso la buena fama de estos aparatos que las revistas especializadas han difundido: la frenada brutal, el sonido embriagador del 6 cilindros boxer (¿?), el buen guiado del coche pese al nefasto reparto de las masas; pero en verdad yo siempre había pensado lo mismo que vosotros, y nunca me convenció el 911 en general.
No he tenido el gusto de probar uno de estos pero al leer vuestro artículo me reafirmo en mi idea de que no es un coche que me gustaría tener. Me parece que hay opciones más atractivas tanto por conducción como por diseño.
Gracias por tan completo y detallado artículo.

Jony dijo...

Siempre me ha resultado curioso la buena fama de estos aparatos que las revistas especializadas han difundido: la frenada brutal, el sonido embriagador del 6 cilindros boxer (¿?), el buen guiado del coche pese al nefasto reparto de las masas; pero en verdad yo siempre había pensado lo mismo que vosotros, y nunca me convenció el 911 en general.
No he tenido el gusto de probar uno de estos pero al leer vuestro artículo me reafirmo en mi idea de que no es un coche que me gustaría tener. Me parece que hay opciones más atractivas tanto por conducción como por diseño.
Gracias por tan completo y detallado artículo.

Cavallino dijo...

"Pienso que el Porsche 911, con el motor bien colocado en el sitio correcto, sería un coche tremendamente mejor de lo que es ahora."

Y eso ya existe y se llama Porsche Cayman.



PD:¿qué clase de ser humano compra un 911 turbo color titanio y lo pinta de blanco?.

Anónimo dijo...

Es un coche muy caro, por tanto hay otras opciones muy apetecibles en el mercado. Y digo que es caro, porque cuesta más dinero de lo que (creo que) vale, ya que se ha envuelto del aura mítica (y un marketing excepcional) y eso se paga.
Un 911 bien hecho es un Cayman, probad uno, aunque estén infrapotenciados (por decir algo y por razones obvias de marca) y si lo queréis sin techo, pues Boxster. Y no son baratos, pero no están a precios de 911... y pueden correr mucho.
En cuanto al sonido del bóxer, bueno, característico sí que es, y con el escape de serie, hasta discreto, pero todo se puede solucionar con aftermarket (y dinero, claro)

Saludos

nachetetm dijo...

Los 911 nunca me han hecho mucha gracia, aunque al final, como están hasta en la sopa, consiguieron interesarme durante una temporada (sólo los aircooled, ojo). Esta prueba viene muy bien para confirmar el "peñazo" de la prensa tradicional, donde cada generación viene a corregir la flotabilidad del eje delantero "por completo" (¿pero no habíamos quedado que eso se había solucionado en la generación anterior?, va a ser que nos habían mentido). El 991 tengo entendido que ya lleva el motor más dentro que fuera del eje trasero, sin ser un Cayman pero demostrando que ese es el concepto bueno. En cualquier caso confirma que si se me pone a tiro uno lo probaré por curiosidad, pero no me llaman nada poseer uno, especialmente los 996.

Anónimo dijo...

habeis puesto el coche en bascula? cual seria segun vosotros el reparto de pesos correcto? que coche tendria el reparto correcto? por que para mi un motor delantera y traccion trasera todavia esta peor concebido (sobre la teoria), esta muy bien poner en duda lo que muchos dan por hecho pero creo que pocos coches hay mas rapidos que un 911

Kimi dijo...

Lo primero que voy a decir a esta entrada del blog es "gracias". Me encanta cuando puedo leer una opinión negativa sobre un coche del que parece que no se pueden decir malos aspectos. En el periodismo del motor, desde que el mundo es mundo, antes de leer un artículo ya sabes lo que va a decir. Y sí, en todas y cada una de las revistas o páginas web vas a leer que un 911 (sea la versión que sea) va a resultar ser un producto maravilloso e inmejorable. Por eso este "gracias" a atreverse a dar una opinión personal que a buen seguro generará cierta polémica.

Pero yendo al asunto en cuestión, quisiera aclarar primero un punto. Una ganga un 911 Turbo...tampoco es. Estamos hablando de que están en el entorno de los 55.000€. Teniendo en cuenta que tiene más de 15 años, no veo la depreciación por ninguna parte. ¿Se ha depreciado más que otros Porsche? Sí. ¿Es una ganga? No. Una ganga son los Maserati GT 4.2 que están a precio de risa o los Corvette, pero desde luego un coche de más de 15 años a más de cincuenta mil Euros....

Entremos ahora en harina. ¿Cómo va un 911? Pues va bien, cómo va a ir, bien. Yo no he probado nunca un 911 Turbo. Pero sí que he exprimido mucho (hasta donde mi escaso nivel de conducción me permite) un 911 Carrera S de hace unos 6 o 7 años. Tanto en calle como en circuito. Y la verdad, lo de que flota el eje delantero....en el caso del que yo probé sí que se notaba un poco. Pero no era nada exagerado. Probablemente si cogemos otros coches similares de otras marcas pues todos tendrán puntos negativos. Por tanto, un coche con el motor colgado atrás es un error. Pues no lo sé. Veo montones de carreras de GT's que son ganadas por Porsche 911. Tan malo no será. Si bien es cierto, y esto es irrefutable, que últimamente no consiguen grandes éxitos. (Le Mans no vale que son GT2 y del coche original no queda nada, me refiero a GT3 y GT4).

Pero con eso con todo, un Porsche 911 tiene que ser motor trasero. Precisamente ese es su marketing. Que sea diferente, que no haya otro igual. Al 90% de los conductores no se le va a ocurrir meter su 911 en un circuito y exprimirlo a fondo. No se trata de eso, se trata de vender muchos coches y ganar dinero. Ya está. Y eso, en la medida de lo posible, lo hacen todas la marcas. Por eso cuando leo que "es un error" lo primero que pienso es "un error que le reporta millones de Euros a Porsche desde hace décadas". Es así.

Para mí la clave no es tanto cuanto corre sino cómo lo hace. Las sensaciones. Y ahí no sé si un Porsche 911 Turbo me puede llenar. Para empezar no se puede utilizar en una carretera de montaña. Al menos en las que yo frecuento. La potencia es demasiada y el coche demasiado ancho. En la autovía seguro que corre mucho. Genial. A la tercera vez que te has quedado pegado al asiento ya te has aburrido. Nos queda el circuito. Aquí seguro que es divertido.....o no. Mis dotes de pilotaje la verdad que no son muy altas, y por tanto, tendría la sensación todo el tiempo de que el coche va muy por encima de lo que yo soy capaz de dar. Quizá me lo pase mejor con un coche tres veces menos potente pero que hago lo que quiero (en mi nivel) con él. De esa misma época, de esa misma marca, mejor un 911 GT3. Más sensaciones.

Por cierto, un 911 Turbo blanco es lo más "choni" que te puedes echar a la cara. Menos mal que el propietario actual tiene cabeza y lo va a devolver a un color más apropiado. Estoy harto de ver coches blancos por todas partes.

Un saludo,
Kimi.

Anónimo dijo...

Me encanta esta entrada, no he probado ningún 911 pero desde la opinión de quien no sabe más que datos, comparto vuestra opinión y aplaudo por los cojones para criticar un mito.En rallys hasta que los bridaron fueron coches a batir pero mas por las manos de la gente que los lleva (miren ustedes por youtube videos del rally de Ferrol 2015,onboards de I. Ares, etc.)

Saludo de Alejandro Pérez.

Ander Arribillaga dijo...

No he tenido la suerte de conducir un 911, ni siquiera de subirme en él, pero está claro que su arquitectura (un error al principio, no tanto a estas alturas) lo hace especial, para bien o para mal. ¿Me alegra que exista? Por supuesto, cuantos más coches distintos haya en el mercado mejor. ¿Me lo compraría (si pudiese permitírmelo)? Pues no lo sé, primero debería probarlo como es debido.

De lo que sí estoy seguro es que me atrae más el Cayman. Está bien planteado desde el principio, es más pequeño y más barato. Todo ventajas. Y todos sabemos que si Porsche no pone toda la carne en el asador en él ni en la versión GT4 es porque sabe, a ciencia cierta, que se comería al todopoderoso 911.

Resumiendo, es un 911, y se le ama u odia por ser como es. Ojalá no cambie.

Un saludo. Nos leemos ;-)

Anónimo dijo...

Es una bonita prueba que te advierte de los peligros de este coche en manos inexpertas. La verdad, por 11000 euros puedes comprar un boxster en buen estado pero con 150000 kms. claro, pero son 6 cilindros. Los porsche de ahora con el PASM y el PTV -dicen- pueden ser conducidos por abuelas rockeras.

Anónimo dijo...

Venía a escribir lo que ha escrito Kimi, párrafo por párrafo. Pero como se me ha adelantado, pues nada.

Genial entrada, y van...

AlbaRacing David Torregrosa dijo...

Veo que Kimi se nos ha adelantado a algunos, 100% de acuerdo con él.

También quiero daros las gracias personalmente por escribir sin compromiso ninguno y tal y cómo os parece. Seguid así, sois fenomenales.

Pero analicemos mejor lo que supone un reparto de masas 40/60 (del / tras) que supone montar el motor detrás del eje trasero. Empezando con la frenada, efectivamente la mordida es igual que la de cualquier otro coche con frenos gordotes, pero su eficacia no radica ahí sino en la resistencia al fading, sin duda superior en el 911 ya que sobre los frenos delanteros no recae tanto peso (o sea, esfuerzo) que parar en repetidas veces.

Una vez con con la transferencia de pesos hecha en la transición de la frenada, la menor masa transfería en el eje delantero le permite girar mejor y más rápido que cualquier otro coche a la hora de abordar un viraje. Por contra, como decís, si hay que girar sin ese apoyo, la primera instancia es de irse "rectos" (por eso se llevan mejor los Porsche de tracción total, cuya concepción técnica es mejor que sólo mediante propulsión)

Para terminar, también como decís, la tracción al acelerar, con toda, toda y toda la masa sobre el tren posterior es brutal, si bien fácilmente y por este mismo motivo podemos terminar "roscados" (mucho peso tirando de detrás... chungo!)

Evidentemente, cualquier coche con motor central es el compromiso ideal y punto. ¿Pero menudo royo que todos los coches fueran iguales, no? A mi me gusta la gracia, pros y contras, de los "todo delante", los "todo detrás", "todo en medio"... cada uno tiene su gracia (a mi me gustan todos!) su sentido.

Los 911 son completamente distintos al resto y eso es lo que vende, no que estén mal concebidos (que no lo están, simplemente es eso, ofrecen una alternativa distinguida a todo lo que hay, con otros pros y otros contras)

Para terminar, la teoría está muy bien, pero en la práctica llevar un 911 un poco rápido es bastante complicado y requiere muy buenas manos.

Saludos!

P.D.: [modo coña ON] Si el reparto de masas de un 911 es erróneo... ¿el de un AUDI, con todo el motoraco delante del tren delantero, es el correcto? XDDDDDDDD

Sr.Kiwi dijo...

¿¿Pero nadie va a mencionarlos horrorosos faros que le montaron al 996?? ¿¿¿En serio??? Por favor, ese diseñador debería estar exiliado, ermitaño le hacía yo...

Respecto al 911, me gusta, no lo voy a negar, pero no es mi preferido (me llama más el cayman), y de tener algún día uno si pudiera permitirmelo y mantenerlo, sólo sería un 964 targa con llantas fuchs. Desconozco por completo su comportamiento, pero tengo un mr2 con su motor central (trasero) y es puñetero hasta que te haces a él, así que este supongo que pasará lo mismo, una vez te acostumbras a como "se mueve" en determinadas circunstancias, perfecto.

PD. cómo se agradece una página de opinión personal, donde no ganáis dinero "vendiendo bondades" de los coches...

Anónimo dijo...

Chapó por el artículo muy bien explicado, tiene mérito lo de Porsche por fabricar el mismo coche desde hace 50 años.... bueno con algún retoque por aquí y otro por allá lo vas perfeccionando...por eso soy mas de Ferrari

Miguel Serrano dijo...

Donde resido ahora temporalmente hay algo muy similar en concepto... Zaz 966 y los más modernos 968


(este es el porsche 996- seguro que intentando coger a zaz sacan el 998... Copiones)

Cristian dijo...

Comentarios de un quemado más:
Estará bien vendido en cuanto a marketing, pero una de las cosas que me gustan de Porsche es su "compromiso" con los puristas, ejemplo: 997 GT3 y GT3 RS con cambio MANUAL cuando todos los competidores montaban cambios con botones ya desde hacía años.
Qué más: jaula trasera en opción en GT3 y de serie en GT3 RS, además de poder pedirla completa. Será un coche mitificado pero no puedo negar que estos detalles me encantan de Porsche (detallazos, más bien. son cuestión de concepto).

En el nuevo 991 olvidan el manual y ya la crítica se les echa encima, como es normal. Por lo menos han sacado el 911R aunque de forma muy exclusiva y limitada. Opinión personal: la empiezan a cagar; ojalá rectifiquen.

Por otro lado está la estrecha relación de esta marca con el mundo de la competición, eso tampoco lo podemos negar. A todos los niveles desde el más alto hasta carreras-cliente. Demostrando que no hace falta estar en F1 para tener una solera impecable en el mundo del automovilismo.

Saludos de Alicante.
Cristian

PPH dijo...

Aunque todos los que leemos estos blogs somos Petrolheads, la forma cómo "disfrutamos" el coche puede ser muy distinta. Esto para intentar justificar que dos opiniones opuestas pueden ser igualmente meritorias.

Sí a uno le gusta un coche, si se apasiona, si logra conectarse con el concepto, está disponible para devaluar las desventajas. Yo soy un fan de Smarts, en este momento tengo 5 (primero Fortwo, segundo Fortwo e 3 Roadster). Dinámicamente, el primero Fortwo es una MIERDA, aún así me encanta por el design y por lo que representa.

El 911 tiene una legión de fans más o menos del mismo tipo, han aprendido a devaluar los fallos del coche por las otras virtudes - indiscutibles - que tiene, que el mismo Sr. Pera reporta.

Pero, por el alma de la santa, no me vengan con historias que es el mejor coche del mundo en todos respectos, porque no lo es. Dinámicamente, un Maserati Granturismo Stradale seguramente es, en comparación, una anédocta, pero es 999 999x más bonito y suena muuuuuuuuuuuuuuucho mejor.

Enorabuena por este test, de los mejores que he leído hasta hoy. Apenas he descubierto vuestro blog, y ya me enamoré :)

Saludos!

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