Se nota que la crisis no castiga igual a todos, y en el sector del automóvil de lujo las desigualdades pueden ser atroces.



Se nota que la crisis no castiga igual a todos, y en el sector del automóvil de lujo las desigualdades pueden ser atroces.






¡Ya tenemos el coche listo! Ahora estamos deseando comernos las carreteras y perdernos por ellas sin rumbo fijo, pero antes tenemos que tener en cuenta una serie de puntos que garanticen nuestra seguridad, la de los demás, y la legalidad de nuestras acciones.
Lo primero será conocer el coche y su comportamiento, y si nos es posible, coger el coche para nuestros trayectos diarios durante un tiempo. De esta manera, y sin forzar ninguna situación, iremos conociendo de forma espontánea las maneras de el coche. Sin dejar de cumplir las normas de circulación y respetando el sentido común, podemos sacar partido a la conducción. Las incorporaciones a las carreteras principales nos exigen una fuerte aceleración para circular a la velocidad recomendada. Las rotondas no dejan de ser 3 curvas enlazadas (derecha - izquierda - derecha), y así un sinfín de ocasiones diarias en las que iremos viendo el comportamiento de nuestra máquina, y que nos hará ir previendo esas reacciones y aprovecharnos de ellas.
Si nos es posible pasar un rato rodando en circuito, mucho mejor. Acceder a un dia de tandas libres, o de tandas privadas, no es demasiado complicado (internet es nuestra amiga una vez más), y aunque tendremos que guardar ciertas precauciones para poder ir y volver conduciendo nuestro coche sin que fallezca en la pista, la experiencia resultará satisfactoria (100% asegurado, palabra).
Por último, podemos hacer un plan de escapada de un día, circulando por carreteras secundarias que conozcamos bien. Todo lo seguros que vayamos es mayor concentración en la conducción. De momento tenemos bastante con llevar el coche con un control fino-fino, como para tener que improvisar además una trazada que no conocemos...
Las carreteras de montaña son uno de los máximos placeres de la conducción. Hago hincapié otra vez en el respeto por las normas. No hace falta correr para disfrutar de una apurada de frenada, una fuerte aceleración, un excelente paso por curva, una trazada perfecta, o enlazar curvas seguidas con total decisión. Aprovecho para recordar que NUNCA debemos trazar por fuera de nuestro carril, nuestro mundo está delimitado por esas rayas del suelo, y bajo ningun concepto debemos "recortar" por el carril del sentido contrario ni siquiera asomando una rueda (recordemos que las motos tienen menos margen de corrección en curva que nosotros y pueden venir de frente por su carril detrás de cada curva)
Poco a poco la afición irá aumentando, las tandas de circuito se convertiran en reuniones de amigos planificadas como viaje de placer a algun circuito lejano (Montmeló, Valencia, Jerez, Ascari, Nurburgring, Brands Hatch, etc.), las escapadas a la sierra en viajes planificados para conocer regiones, y todo ello disfrutando del camino con una conducción cada vez más precisa, más ágil, más segura, y más divertida.
Y entonces seréis auténticos FuelWasters.
Bueno, pues aqui seguimos una vez más, con esta tercera entrada de pruebas, experimentando aún con los formatos, cabeceras, imagenes, etc.
Muchas veces, amigos míos que se acercan a algun evento de automovilismo me preguntan si es muy caro empezar, y por dónde hacerlo. Hoy os propongo una rápida y resumida aproximación a este tema, sin detenerme mucho en cada punto. Si quereis ampliar información sobre alguna cosa en concreto, no dudéis en preguntarme.
Para empezar, lo primero que necesitamos es un coche. El mercado de segunda mano será nuestra mejor opción, más aún en estos tiempos de crisis donde las oportunidades emergen a precios de ganga. Por unos 2.000 euros deberíamos tener un coche apropiado y en buenas condiciones.

Los tiempos cambian muy deprisa, y en nuestro amado mundo del automóvil, se han producido muchos despistes en los últimos 10 años. La carrera de los fabricantes por hacer coches más limpios, menos gastones y más potentes, unido a la moda de catalogar todo como "deportivo" para incrementar las ventas, esta haciendo que perdamos un poco el norte de lo que en realidad son las cosas.
Las referencias ahora mismo son muy distintas a los años 70, cuando un deportivo era un coche de reacciones complicadas, sutil equipamiento y comodidad, y más potencia que el resto de la gama. En cambio, hoy en día podemos ser adelantados irresistiblemente por un Todo-Terreno de más de 400 cv, por una berlina familiar diesel de más de 250cv, o por un monovolúmen automático. Cada vez a más cosas se las denomida "sport", y estamos llegando a un punto en que se empieza a llamar así a las variantes precisamente menos deportivas (casos reales como el Sportback, Sportwagon, etc que hacen referencia a las versiones más familiares de algunos modelos, que no sabemos por qué reciben esta denominación cuando son precisamente lo contrario).
El problema no es sólo cuestión de términos, sino tambien de cifras. Así, coches pesados, grandes, altos, familiares o todoterrenos con motores diesel y cambios automáticos pueden ser más eficaces y prestacionales en términos absolutos que los deportivos auténticos de gama media, sacando los colores a más de uno en carretera abierta.
PERO NO NOS CONFUNDAMOS. Un deportivo es una cosa bien distinta. Un coche puede ser mucho menos prestacional, menos potente, menos rápido, y ser más deportivo que los demás. Y es que el deportivo es un coche que nos acerca al deporte del autmovilismo, que nos hace sentir unas sensaciones puras y auténticas, un sonido de carreras, un tacto especial, una posición de conducción determinada, unas reacciones concretas, y muchas veces una incomodidad en beneficio necesario de la eficacia (para los fuelwasters "sarna con gusto no pica").
Un coche de más de 1.700 Kg, con cambio automático, 5 puertas, más de 1.60m de altura, turbodiesel, y de suspensiones blandas jamás podrá ser un deportivo por muy Sport que se denomine, por mucho volante deportivo que lleve, por mucha potencia que genere y por mucha velocidad que alcance, porque no será capaz de emocionar a un piloto, de acercarnos a la sensación "de carreras" cuando estiramos las marchas hasta el corte, cuando enlazamos curvas con violencia o cuando apuramos frenadas cambiando hierros.
A sus dueños les parecerá que su coche les transmite sensaciones deportivas porque cuando pisan el acelerador el coche sale disparado adelantando a todo el que se ponga por delante. A todos ellos les pediría que fueran un día a unas tandas libres de algun circuito baratito, que se pongan a los mandos de cualquier cochecillo de verdad de hace unos años (Golf GTi mk2, Swift GTi, 318is E30, Seat 1430, 205 Rallye y un larguísimo etcétera) y verán que la emoción, la diversión, la pasión y el encanto por el pilotaje es una experiencia bien distinta a lo que entendían hasta ahora.
Y entonces se convertirán en auténticos FuelWasters.
Esta es la primera entrada de este blog, que me sirve tanto para daros la bienvenida como para ir haciendo pruebas de formato, así que ponéos a gusto.